Devastadoras son las imágenes que se pudieron observar ante la contingencia que impactó a la capital michoacana, desde viviendas completamente devastadas por el agua, rostros de angustia ante la incertidumbre de cómo recuperarán lo perdido, enseres, libros, ropa…, y decenas de colchones que fueron a dar a la basura junto con electrodomésticos y otros utensilios sin los que deberán poco a poco volver a levantarse en espera de contar con la ayuda gubernamental.





