Morelia, Mich. | Cayetano Mac/Acueducto Online.- La Brigada de Fusileros Paracaidistas es una unidad militar especializada de la Fuerza Aérea Mexicana, se distinguen por la boina roja que portan; el soldado Juan Carlos Herrera Méndez forma parte de ella, quien con 8 años de servicio nos cuenta cómo ha sido su camino en la fuerza federal.
“Ingresé a los 19 años, causando alta en la Infantería, después de eso, llegó la convocatoria para el curso de paracaidistas, participé y logré graduarme, eventualmente me llegó el cambio a la Brigada”, inicia la charla.
Él se encontraba en esos momentos como parte de los más de 400 elementos desplegados para la exposición militar La Gran Fuerza de México, en el stand –situado en el Centro de Convenciones de Morelia- de la misma unidad de la que forma parte.
Sobre el por qué escoger la vida castrense y por qué después volverse parte de los fusileros paracaidistas menciona que desde muy pequeño recibió una formación militar en casa, ya que sus familiares cuentan también con historial en la misma, agregando que el paracaidismo le llamaba más la atención.
-¿Qué fue lo más difícil para ti en el curso de paracaidistas?
-Lo más difícil es encontrar las habilidades, buscar tu punto de estabilidad y luego ir tomando los movimientos para hacer lo que se hace allá arriba. Y es lo que más se me complicó. El resto, pues sí, fue un poco sencillo.
El soldado Méndez también menciona que el miedo es normal al momento de dar el salto, pero que justamente para eso los prepara, para poder ir del cielo a la misión, que está solamente a dos saltos más de cambiar la placa que se mira en su pecho.
“En el salto es normal el miedo, simplemente que te enseñan a controlarlo y siempre hay que ir concentrado en lo que vayas a hacer, el realizar, simplemente hay que tener la confianza y relajarse.”
Cuenta también alguna complicación que tuvo en su momento. “Hubo un salto que tuve que no encontraba el sistema de handy para abrirme el paracaídas y ya no logré abrírlo a la altura designada que me dijeron y abrí un poco más abajo, pero pues es normal eso suele suceder que no se encuentra bien y eso es nada más controlarlo, mantener la calma y volví a hacer el mismo procedimiento.”
-¿Algo que hayas disfrutado del curso de paracaidistas?
-Todo, es muy bonita experiencia, los paisajes allá arriba son bonitos, los atardeceres o el amanecer dependiendo del horario, también lo es sentir el vuelo.
También menciona que le gusta la idea de que hagan este tipo de eventos donde la ciudadanía puede estar más cerca y convivir con los elementos. “Me parece muy bien, nos da mucho gusto, porque luego vienen tantos niños y adultos y nos preguntan, y nos gusta mucho venir y explicarles por qué usamos tales cosas, o cómo funcionan.”
“Que esta exposición les deje un buen sabor de nosotros, de que al final también somos buenas personas como ellos, y que tenemos muchas cosas que enseñar.”
-¿Qué le dirías a los niños y jóvenes que tienen el sueño de formar parte de la Brigada de Fusileros Paracaidistas?
-Que lo intenten, y que, pues es como todo, siempre te va a costar obtener algo y no hay que dejar de insistir. Siempre hay que seguir, seguir, siempre va a llegar el momento y si ese es tu sueño lo tienes que pelear, y todo se logra.








