Tangancícuaro, Mich. | Acueducto Online/Cayetano Mac.- Al norte del municipio de Tangancícuaro se encuentra el lago de Camécuaro, un sitio turístico donde entre su oferta de entretenimiento está la renta de lanchas para un paseo por el lago.
Y, entre esas mini trajineras coloridas, se encontraba Carlos y sus amigos, el trabajo de ellos es pasear o rentar a los visitantes sus lanchas, algo a lo que se ha dedicado toda su vida, pues han sido 40 años que desde niño aprendió de esto. “El paseo consiste en llevar a la gente. Está muy bonito el recorrido o ustedes le pueden remar también una hora.”
-¿Hay alguna leyenda en este lago?
-La historia de aquí es de las creencias de la princesa Eréndira, que estaba enamorada de un indio y por desacuerdos no lo quisieron y se lo llevaron a la guerra y en la guerra lo mataron, ya cuando ella se enteró de eso ella venía llorar aquí de tristeza y ella maldijo que si se ahogaba una mujer se iba a secar el lago. Puros hombres se han ahogado aquí nunca, ni una mujer, verídicamente.
Carlos recuerda que desde siempre su familia se ha dedicado al trabajo de remador, algo que inició con su abuelo y que él aprecia que ahora sea su momento de remar. “Esto siempre ha sido de familia de herencia, ya por aquí siempre hemos andado el abuelo, el papá y ahora nosotros.”
Para él, el ver personas ahogarse ha resultado impactante, puesto que siempre se encuentra en el lago, ha tenido el infortunio de presenciarlo en ocasiones, pero que también muchas veces él y sus compañeros del lago han intervenido para salvarles la vida.
“Aquí cada ratito nos toca salvar a gente que se anda ahogando, inclusive yo también me ha tocado sacar gente. Se meten ahí para el medio y piensan que es bajito y ahí comienzan a desesperarse, y pues si se puede rescatar una vida pues que bueno ¿No?”
Todas las lanchas amarillas son las lanchas de Carlos, esas son las que trabaja, él se encuentra todos los días que abre el Parque Nacional Lago de Camécuaro, unas veces sentado, otras acostado y muchas remando, es así como lo puedes encontrar, con una energía y disposición para darte un paseo en aquel maravilloso lugar, donde las mujeres tienen prohibido el ahogarse.
-Si no hubieras sido remador, ¿Qué es lo que te hubiera gustado?
-No te sabría decir porque pues todo el tiempo hemos tenido este trabajo, todo el tiempo hemos tenido el trabajo este, pues de aquí dependemos, pues es patrimonio nuestro toda la vida.









