Morelia, Mich. | Carolina Nambo/Acueducto Noticias.- Hugo Aguirre Villa, es uno de esos hombres que, como profesión, eligió estudiar para ingeniero mecánico. Trabajo durante un tiempo, en un ingenio azucarero, fuera de la ciudad de Morelia, en donde trabajó durante tres, cuatro años.
Pero al paso de los años nacieron en él las ganas de continuar por el camino de la enseñanza, de la misma manera que lo hicieron sus padres. “Hijo de maestros, mi papá, mi mamá fueron maestros. Mi papá fue jefe de sector, ellos egresaron de la Normal Urbana los dos”.
Por lo que ahora trata de dedicarle tiempo a sus dos trabajos, explica que ya lleva varios años como profesor, “tengo 34 años de servicios en la educación, me he desempeñado siempre en educación, para adultos”.
El estar frente alumnos que son adultos, fue un reto para él, poco a poco se fue adaptando y aprendiendo de ellos.
“Me he desempeñado siempre en educación para adultos, dónde he encontrado una oportunidad de aprender y retroalimentarme, he tenido personas mayores que yo 40 o 50 años, que han sido mis alumnos y que, gracias a sus vivencias, me dejan grandes enseñanzas”.
El sindicalizado
Pero cómo docente, tiene que enfrentarse a ciertas problemáticas, que están ligadas a los sindicatos de maestros. Por lo que hace poco, decidió entra al Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de México (SITEM).
“He vivido desde hace tiempo los problemas de los sindicatos, pero el SITEM, me parece una buena propuesta”.
Al unirse a ese gremio vio una oportunidad, para que la educación de los adultos que son analfabetas se siga manteniendo. “Educación para adultos, es una institución educativa que tiende a desaparecer, creo que ya solo tres o cuatro estados son los que tienen el plan de educación para adultos, Michoacán es uno de los que mantiene el programa”.
Los patitos feos
La desaparición de dichos programas, sólo es uno más de las dificultades a las que se enfrenta. El apoyo económico que reciben de lo federal, no alcanza para tener sus propias aulas.
Por lo que día con día, al igual que otros de sus colegas, tiene que lidiar, con problemas ocasionados por los maestros de educación a nivel primario.
“Nosotros damos clases, como tercer turno en las escuelas, el problema es que los maestros de turno matutino o vespertino, asumen un papel como de dueños de las escuelas. En ocasiones hay que pedirles casi permiso para dar clases”.
Como profesor, ha convivido con maestros que son muy humanos con la causa de enseñar a los adultos y en la mayoría de los casos con quienes son egoístas “algunos han sido muy accesibles, otros no tanto. En ocasiones nos cierran los baños, o no nos dejan pasar a veces solo nos prestan dos salones o no prohíben utilizar el material”.
Durante 34 años que lleva de docente, jamás se le ha proporcionado un espacio para sus compañeros y para él, que sea exclusivo para brindar sus clases.
“No tenemos una dirección propia dónde tengamos archivos, libros y documentos”. Por lo que cada día se traslada, cargando sus herramientas de trabajo.
A pesar de ello, no pierde la esperanza de que la situación cambié. Con el apoyo de SITEM, busca que el programa de educación para los adultos mayores, no desaparezca.
De modo que, aunque todo esté en su contra siempre busca la manera de encontrar un espacio. Para seguir con su labor. En ocasiones dando sus clases, afuera de las instituciones educativas, cuando le son cerradas.





