La despedida de David Otlica

Morelia/ Miguel Ángel Santos

En la mañana de este jueves, fue recibido en Nahuatzen el cuerpo de David Otlica Avilés, presidente municipal, donde, en la entrada del poblado, ya lo estaban esperando los habitantes del municipio.

En punto de las 11 de la mañana la carroza fúnebre, resguardada por un par de patrullas, llegó a la entrada de Nahuatzen, acompañada por la familia del occiso desde donde se dirigieron a la iglesia San Luis Rey donde se daría la ceremonia religiosa.

El párroco, a nombre de la comunidad indígena, reprobó los actos ocurridos respecto al asesinato del edil y la inseguridad que se vive en el municipio e invitó a la comunidad a ser más unidos y promover la paz, para dejar un municipio más seguro para los niños y niñas del pueblo.

El cuerpo fue trasladado al altar que se tenía preparado frente a la presidencia municipal, en donde se realizó una ceremonia civil con el pase de lista de los miembros del ayuntamiento, en la cual, al escucharse el nombre de David Otlica todo el pueblo contestó “presente” al unísono.

Todos los lugareños daban el pésame a la viuda, quien no podía contener las lágrimas ante el abrazo que le brindo la comunidad.

Después del pase de lista y que se recordara la vida del edil, todos recorrieron un largo camino hasta el panteón municipal, donde ya se tenía preparado el sepulcro donde descansará David Otlica.

En el recorrido se observaba las caras dolientes de las mujeres, rojas por tanto llorarle al fallecido, mientras los hombres cargaban el féretro con sus rostros inmersos en tristeza.

Era notorio, aún con los lentes oscuros que traían, los ojos rojos de algunos policías que querían ocultar la tristeza.

Durante el camino, la gente que no estuvo presente en la ceremonia esperaba el pasó de la marcha fúnebre para dar el adiós a su alcalde.

Al llegar al camposanto y con la presencia de la familia frente al féretro de su esposo e hijo, se dijeron unas palabras en honor al edil, mismas que buscaban consolarlos con la promesa de un descanso eterno para su hijo.

Finalmente, el féretro fue bendecido y bajado al sepulcro donde ahora descansa David Otlica Avilés, presidente municipal de Nahuatzen.