Morelia, Mich. | Asaid Castro/ACG.- La Catedral de Morelia se erige como el mayor referente de la ciudad, fácilmente identificable desde cualquier punto. Su silueta de cantera rosa, con torres que alcanzan aproximadamente 70 metros de altura, se destaca en el horizonte urbano, visible desde la avenida Madero, San Francisco, los portales de la Plaza de Armas, y también si enfocas la vista al final de la Calle García Obeso, desde la avenida Lázaro Cárdenas.

Construida entre 1660 y 1744, se dice que la catedral comenzó con la puesta de la primera piedra por Fray Marcos Ramírez. Hoy en día, es un símbolo religioso y cultural, y uno de los epicentros de diversas festividades y eventos, como el famoso «encendido de catedral» que ocurre cada sábado a las 21 horas, para iluminar la fachada principal al ritmo de la música y los fuegos artificiales.
Su fachada de cantera rosa, y su interior, decorado con más de 30 imágenes religiosas, pinturas bíblicas, esculturas de santos y demás arte sacro, hacen de este lugar un centro de atracción para fieles y turistas.

Compuesta por tres naves principales y dos laterales, la catedral alberga una cúpula central que se eleva justo sobre el altar mayor, junto con dos cúpulas menores en los extremos del edifico. Los vitrales, ubicados en diferentes puntos del inmueble, iluminan el recinto con sus escenas religiosas y figuras de santos, creando un caleidoscopio de colores a lo largo del día.
El altar mayor, adornado con ángeles que sostienen candeleros, y el monumental órgano de 4,600 flautas, uno de los más grandes de América Latina, destacan en el interior. Este órgano es un referente mundial gracias al Festival Internacional de Órgano de Morelia (FOM).

«No ves el órgano porque te queda de espaldas cuando entras. Ya mi marido me dijo cuando lo vio y sí, te quedas impresionado», comentó Tere, una turista, que miraba con asombro el órgano desde el pasillo central de la catedral.
Además, la catedral es un epicentro cultural, celebrando eventos como la Semana Santa y albergando a la Cofradía de Campaneros Matraqueros, que tocan la Matraca Monumental en Viernes Santo, siendo este el único instrumento de su tipo en la República Mexicana. También se realizan distintas danzas tradicionales en su atrio, como la de los Concheros Mexicas y los Chinelos, que se bailan con sus distintivos trajes.

En 1991, la UNESCO reconoció el centro histórico de Morelia, incluida la catedral, como Patrimonio de la Humanidad, según se lee en una placa junto a la catedral, sobre Plaza de Armas. Este reconocimiento ha sido fundamental para la conservación del monumento.





