“La cara bonita” de Salud…

ACG

Morelia/Vianey J. Cervantes

La mañana había sido caótica en Morelia, a las afueras de Casa de Gobierno se había registrado una balacera y algunas patrullas aún mantenían cercada el área, en medio de la calle había quedado una pistola y unas monedas.

Al interior del recinto, había al menos un centenar de sillas ocupadas por enfermeras e invitados; afuera incluso se vendían objetos de enfermería y dos o tres aretes y collares. El gobernador arribó con sorpresiva puntualidad, y el evento de inauguración del II Congreso Internacional y el XV Congreso Estatal de Enfermería “El ser de enfermería en la práctica avanzada en el siglo XXI” arrancó tan solo con quince minutos de retraso.

Elías Ibarra, titular de la Secretaría de Salud en el estado, inició su participación con un “chistecito” de doctores, diciendo “traigo muchas cosas qué decirles aquí pero no las voy a leer, sólo diré lo que el corazón respira…” en este punto, la sala se llenó de un “awwww”, luego el secretario continúo: “que el corazón no respira, ¿verdad?”, río y las enfermeras rieron con él.

A media ceremonia, las orgullosas enfermeras, la mayoría de ellas mujeres de edad, pasaron al frente, donde se les entregó un reconocimiento y un plato grabado con motivo del galardón, posaban ante la cámara y sonreían felices al lado del secretario de salud y del “Sr. Gobernador”.

Bromista como siempre, el gobernador Silvano Aureoles miró a su alrededor y bromeó: “Son muchas mujeres… nos hace falta un poco de equidad de género”, los asistentes rieron y alguien gritó “¡no quieren!”.  Dio su discurso con soltura y un poco de camaradería, una característica del mandatario, llamó al sector como la cara bonita del sector salud, “sonrientes, amables y amorosas”, algunos que hemos sido víctimas de la brutalidad con sus vacunas guardamos silencio.

Al son de sus palabras, las enfermeras aplaudían o reían, dependiendo. Algunas gritaron felices cuando el gobernador habló sobre aumentos a los “terribles salarios”, recordando que algunas ganan 2500 a la quincena, “¡$1800!”, se escuchó desde el público. Silvano se despidió de los trabajadores del Sector Salud prometiendo mejorar sus condiciones y enfocarse para seguir siendo “el gobernador de la salud”. Se cayó la pequeña botella de agua del pódium, él dio por inaugurado el Congreso y una voz agradeció la asistencia a la ceremonia.

Silvano salió unas fotografías después a su siguiente compromiso, y los medios corrieron con Elías Ibarra, quien habló sobre el reto de “Poncho” ante la necesidad de clínicas en la ciudad capital. “No la tiene fácil Poncho”, dijo ante los medios.

Mientras todos se tomaban la foto del recuerdo con el panel de fondo, una conocida cantante cerró la ceremonia con el himno nacional de la enfermera, con las letras en las pantallas de los lados, al estilo sing along. “Unidas enfermeras mexicanas, mano a mano por un México mejor…” entonaban las michoacanas al ritmo de la soprano.