Charo/Acueducto

Con creatividad y dedicación, emprendedoras de la región de Lázaro Cárdenas transforman los cocos en vistosos collares, aretes, bolsas, pulseras, macetas y portavelas, así como en productos cosméticos y alimenticios.

Este fruto tradicional de las regiones costeras tiene tantos usos como hay personas visionarias y creativas para aprovecharlo, más aún en la región de Lázaro Cárdenas; quienes visiten la Expo Fiesta Michoacán 2019 pueden adquirir productos alimenticios, de joyería y cosméticos elaborados a base de coco.

Emma Naranjo es una joven emprendedora que produce y comercializa collares, bolsos, aretes y otras piezas artesanales fabricadas a base de la nuez o cáscara de coco. Refiere que el trabajo empieza desde la selección de la fruta, que debe ser aquella que se seca en la palmera, para después quitarle la estopa o fibra, sacarle el agua, y trabajarla con diferentes lijas “para darle el acabado”.

Explica que lo menos complicado de hacer son las macetas porque solo se perfora el coco, se le saca el agua y la carne y se hace el lijado. Por el contrario, lo más tardado son las bolsas “porque se corta cuadro por cuadro y cada pieza lleva de seis a ocho pasos; las velas también, porque hay que rellenar y esperar a que enfríen”.

Señala que para esta labor solo es aprovechable el fruto que se secó en la palmera “porque su fibra es más suave y fácil de abrir, además para lograr el color debe ser de un coco más viejo, ya que el que se toma en la playa no se puede trabajar porque su proceso es tierno, su cáscara es muy delgada”.

La joyería que Emma Naranjo elabora es adornada con semillas de jojoba, ojos de venado, lágrimas de San Juan, conchas, elementos que en conjunto dan a las piezas un color neutro. Sin embargo, si la o el cliente desea algo con colores más vistosos, lo puede solicitar y ella los elabora.

La diseñadora asegura que con los cuidados adecuados, la joyería se conservará por mucho tiempo, ya que una característica del coco es que no se pudre y es impenetrable para las termitas.

A un lado de Emma Naranjo, Briceida Zamora García complementa la oferta de productos hechos a base de coco, solo que del segmento cosmético y alimenticio. Su interés en estos productos surgió de la experiencia familiar, por lo que ahora promueve aceite, exfoliante, carbón y jabones de coco.

En el área alimenticia, ofrece aceite comestible, harina, dulces típicos, leche de coco y rompope gourmet, al que no se le agregan conservadores, por lo que es complicado tenerlo en exhibición en eventos como la Expo Fiesta Michoacán.

Entre los beneficios que la emprendedora le reconoce al coco están los de humectar piel y cabello, usar como desmaquillante, bálsamo labial, crema corporal, desenredante del cabello, combate a la caspa y hongos de piel, alivio a las rozaduras de pañal, prevención o disminución de estrías, entre una infinidad de usos o recetas caseras.

Las representantes de Lázaro Cárdenas se encuentran ubicadas a un costado del espacio destinado a las Cocineras Tradicionales, casi frente a las fuentes.

La amplia oferta artesanal de la Expo Fiesta Michoacán se puede admirar en el pabellón artesanal, donde 248 artífices fueron invitados a exhibir y ofertar sus productos.