Morelia. Mich./ Acueducto.- Por si no fuera poco una pandemia sanitaria, a las comunidades indígenas de alta marginación de la península yucateca se vieron fuertemente afectadas por el paso inclemente de Amanda y Cristóbal, tormentas tropicales que en 82 horas arrasaron con todo.
Llevándose a su paso no solo bienes materiales como casas, cultivos y colmenas, sino que también el ánimo de los habitantes, pues lo poco que las familias mayas habían adquirido con el trabajo de años se perdió con el paso del agua.
A seis meses del trágico suceso, los afectados siguen esperando la ayuda del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), aunado a la falta de apoyo por parte del gobierno, de las 610 viviendas reportadas con daños, solo 144 recibirán el apoyo federal.





