Morelia, Mich. | Javier Rubio /Acueductoonline. – Soy una persona sana de 24 años que por fin ya pudo recibir su dosis de la vacuna contra el Covid-19
Las filas largas desde temprano ya estaban demasiados formados e incluso algunos pasaron la noche en la fila para esperar su turno y sólo para ahorrarse algo de tiempo lo cual consideró que es innecesario pues, aunque es larga la espera, aun así, se podía llegar desde temprano para alcanzar una dosis.
Admito que fue agotador y pesado el esperar la aplicación de la dosis sin embargo la fila avanzaba con cierta rapidez y me sentía contento porque ya iba estar vacunado, iba a tener acceso a una dosis de la cura contra el virus.
Hice amigos en el transcurso pues el tiempo de espera sala daba para dar pláticas pasar el tiempo, tiempo que valdría la pena pues después de un largo periodo de crisis habría calma.
Y se dio la oportunidad de contar nuestras experiencias y vivencias en los tiempos de mayor auge del covid.
Encontré a los enfermeros apurados tratando de aplicar lo más rápido posible la vacuna a cada persona que le tocaba su turno pues cómo se dijo anteriormente había demasiadas personas que atender, muchas dosis que aplicar.
Estaba en el momento de mi turno un poco nervioso, feliz y aliviado por la experiencia que pase.
Es increíble ver como una serie de cuántos pasos dan oportunidad mejorar tu vida pues la aplicación de dicha vacuna otorgará seguridad ante una enfermedad pandémica qué causó caos en todo el planeta y por consiguiente me alivia el pensar que muchos están interesados en su seguridad tratar de vacunarse asimismo cuidarse ellos mismos y a los demás.







