Morelia, Mich. | Acueducto Noticias/Cayetano Mac.- El sol todavía se miraba y la gente ya comenzaba a abarrotar por partes al Estadio Morelos, Molotov, la icónica banda de la escena musical mexicana haría acto de presencia.
Niños y grandes llegaban, algunos con la merch oficial de la banda, otros más con chaquetas de piel, en familia o manada, cada quien pretendiendo buscar un espacio, en las gradas o de a pie.
En ese momento el Coloso del Quinceo apenas recibía a unos pocos, que vieron las presentaciones de bandas locales, los cuáles con todos los ánimos dieron lo mejor, ya que no siempre se puede tener una tocada en el Morelos.



Cuando cayó la noche, los ánimos fueron los que encendieron al Morelos, que tras falsas alarmas y pasados unos minutos de las 21:00, Micky, Tito, Paco y Randy subieron al escenario, llevándose los gritos de los ahora miles de fanáticos que se dieron cita ese sábado por la tarde y noche.
El cuarteto del Ajusco comenzó duro, y fieles a su irreverencia en sus letras, las leperadas no se hicieron esperar, en el público ya se escuchaba “El que no brinque es puto”, los cuernos de espuma se elevaban por encimas de sus cabezas y unos más se comenzaron a treparse en los hombros de sus acompañantes para obtener una mejor vista.



En algún punto un fanático fue sacado en camilla para recibir atención médica, reflejo de cómo se estaba viviendo ese momento cuando ya se habían tocado icónicas canciones como Frijolero, Here We Kum, Hit me y Me Convierto en Marciano.
A media hora de que dieran las 23:00 y por lo tanto la despedida del grupo de tierras michoacanas, un público enardecido se hizo ver, pues el escenario había quedado vacío sin rastro de alguno de los miembros y casi como cortando la noche, los gritos comenzaron a aparecer, “El que no cante es puto” ahora se escuchaba, además de otras mentadas de madre.



Fue entonces que Molotov regresaba de su descanso y más enérgicos, la pista de Puto comenzaba a sonar, un beatbox pregrabado que regresó el ánimo de la gente que comenzaba a gritar la palabra homofóbica cada vez más fuerte, ahora con motivos de canto.
Para agregarle más peso a lo que acabaron de hacer, Micky tuvo que ceder a que el staff de la banda haya subido mujeres al escenario; “el que suba a una mujer al escenario será despedido” se le escuchaba decir; fue así como terminaron por cerrar tocando Rastamandita, eso sí, lanzando una advertencia de que no los funaran por ello.
Tras el fin del concierto, la canción de la Pepsi comenzó a reproducirse en loop, el público comenzaba a salir de manera ordenada, incluso bromeando con una frase de la película de Buscando a Nemo. Fue así, como en el segundo día del JaloFest, Molotov domó a un Morelos.






