Morelia, Mich. | Acueducto Noticias/Carolina Nambo.- Parte de una familia de 10 hermanas, Isabel Ríos, lleva más de treinta años dedicándose a la preparación y venta de tamales, arte culinario que le fue heredado por su madre.
«Somos 11 hermanas y todas nos dedicamos al comercio, a la venta de tamales y antojitos mexicanos».
El inicio del negocio
Isabel Ríos, explica que, aprendió a cocinar de la mejor maestra que fue su madre, puesto que todas fueron mujeres.
Al pasar de los años, su mamá les fue enseñando a cada una de ellas, las recetas de cocina, que ha manteniendo en pie el negocio.
«Tengo más de 30 años dedicándome a esto, lo aprendí de mi madre, que desde niñas nos enseñó a todas».



Los 365 días del año vendiendo
Dedicarse al comercio no es un trabajo sencillo, ya que para la venta de tamales, se tiene que salir a laborar todos los días, sin importar si son o no días festivos.
«Tenemos el puesto en el templo de Mater Dolorosa, salimos todos los días del año, cada día le toca a una de mis hermanas, nos dividimos los días, para poder vender todas».
Las ventajas de tener un negocio familiar
Aunque al principio era difícil la organización, para las ventas, hoy en día Isabel Ríos y su familia tienen un gran negocio.
Con el cual pueden sostener sus gastos, y evitar que se pierda lo que su mamá construyó hace más de 50 décadas.
Acueducto Noticias: ¿Qué te deja el seguir con el negocio de tu mamá?
Isabel Ríos: Me deja mucho orgullo, saber que mi madre inicio poco a poco con esto, y gracias a sus enseñanzas cada día fuimos progresando más.













