Morelia/Redacción
La Secretaría de Salud en Michoacán fue acusada de asignar de manera directa un contrato por 6.6 millones de pesos para la compra de un insecticida contra el virus de chikunguña, que no sirvió para contener la propagación.
El diputado Daniel Moncada evidenció que lejos de erradicar y controlar el virus, el número de contagios se disparó en los últimos dos meses al grado de tener a Michoacán en primer lugar en incidencia de casos.
«En agosto éramos el sexto lugar a nivel nacional en este virus; hoy somos el primer lugar, seguidos por Yucatán y Veracruz», señaló el legislador de Movimiento Ciudadano.
De acuerdo a Moncada, el insecticida fue adquirido a la empresa Productos de Higiene y Protección Ambiental S.A. de C.V., con sede en Estado de México, mediante contrato SSM-SA-5ORD-001/2015-01 de fecha 29 de mayo de este año.
La compra fue de 75 contenedores de 208 litros de insecticida «Moscoff» cada uno, por un monto de 6 millones 675 mil 009 pesos con 14 centavos.
«Este insecticida no cuenta con registro ni certificación del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (CENAPRECE), en consecuencia la efectividad en el combate de los insectos transmisores es totalmente nula.
«El producto, de acuerdo a la base de datos de plaguicidas autorizados que maneja la COFEPRIS, en la siguiente liga electrónica: www.cofepris.gob.mx, sólo está autorizado para el control de moscas», expuso el diputado.
En sesión del Congreso del Estado, destacó que las autoridades han reportado estar realizando campañas de fumigación para el combate al chikunguña y dengue, que suman mil 311 y mil 90 casos, respectivamente en la entidad.
«Qué bueno que (las autoridades) entiendan su trabajo, sin embargo, les quiero dar una mala noticia: esto se ha hecho con un producto inservible», acusó Moncada.
Expuso que la empresa a la que se asignó el contrato cuenta con antecedentes en el Gobierno de Jalisco, al que le vendió su producto tras una licitación ganada en el año 2006.
«Los resultados obtenidos con la utilización de este producto en la entidad vecina también fueron negativos», señaló.
Incluso, agregó que mediante oficio 12561 de fecha 26 de octubre de 2007, se hizo del conocimiento a la Contraloría del Estado de Jalisco que el insecticida comprado no era efectivo para el combate de los moscos portadores de dengue.
Con documentos, expuso que la “Prueba de Efectividad de Penetración Sin Obstáculos”, enviada en esa ocasión al Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades, determinó que en 24 horas el insecticida sólo mataba el 7.6% de los moscos.
Además, detalló, en 2013 la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios le revocó a la misma empresa los registros sanitarios RSCO-URB-INAC-177-328-009-2.5, RSCO-URB-INAC177-330-002-10 y RSCO-URB-INAC-177-322-300-2.5.
La revocación habría sido por prácticas de engaño en la importación y comercialización de tres productos plaguicidas tóxicos en territorio nacional.
Ante esto, Moncada propuso un punto de acuerdo, que fue aprobado por mayoría en la sesión legislativa, para que se investigue a las autoridades estatales por la compra realizada a Productos de Higiene y Protección Ambiental S.A. de C.V.
«Michoacán no es un botín. Nuestro bello estado ya no aguanta más saqueo y corrupción», expresó.
Moncada considero que el Secretario de Salud en el Estado, Carlos Aranza Donis, y su equipo, deberán aclarar el criterio para asignar dicho contrato de manera directa a una empresa con antecedentes de fraude.





