Arantepacua, Nahuatzen / Héctor Tapia
Algo hay diferente en el acceso a la comunidad de Arantepacua. Es de las pocas obras que se observan distintas, renovadas, un pequeño puente que da entrada a esta población donde el 99 por ciento de sus habitantes son indígenas.
Esta obra no estaba hace casi un año, momento que cambió la determinación de la comunidad e incrementó su urgencia por transitar en la ruta por la autodeterminación como pueblo.
Además de esa obra, no se observan grandes cambios ni en mejora de calles, de infraestructura, o de obras de embellecimiento de una comunidad que aún le duele la pérdida de 3 comuneros y un joven estudiante de 16 años que murieron en el marco de la incursión de la Policía Michoacán a la población para intentar recuperar una veintena de camiones que estaban retenidos.
No sólo no se ven obras para mejorar la infraestructura de Arantepacua, dedicada principalmente a dos actividades, al aprovechamiento de la madera de la región y la agricultura.
Incluso, remarcan comuneros, hay desatención en algunos aspectos que les son importantes, como la falta de medicamentos en el centro de salud de la comunidad.
Por las calles caminan los pobladores, hay niños jugando también en la calle; sus risas contrastan con los letreros o murales pintados donde remarcan su inconformidad con los partidos políticos y las autoridades emanadas de la clase política.
Desde hace varios años habían proyectado seguir la ruta de la búsqueda de la autodeterminación; sin embargo, el 5 de abril del año pasado, día de la incursión policial, empujó las ganas de los comuneros y habitantes de Arantepacua en intensificar la búsqueda de concretar finalmente este anhelo.
Esto ya lo ven cada vez más cerca, el Tribunal Electoral del Estado de Michoacán (TEEM) ya ordenó al ayuntamiento de Nahuatzen que les destine el presupuesto a la autoridad comunal de Arantepacua para que ellos determinen, bajo el esquema de que sea el Concejo Comunal el que defina la forma en que se priorizarán las inversiones.
Están a la expectativa, porque si bien ya ordenó la autoridad jurisdiccional, por ahora está en manos también del alcalde de Nahuatzen reconocer este derecho, y a su vez respetar sin impugnar la determinación del tribunal.
Los habitantes saben que hay una serie de rezagos y pendientes en su comunidad, hay prioridades qué atender como el tema de salud, educación y seguridad; pero ven en esto el primer paso para avanzar.





