Luego de que el párroco de Santa Ana Maya, Lorenzo Martínez Gutiérrez, denunciara mediante un panfleto agresiones verbales y amenazas por parte de la directora de un plantel educativo, así como a los padres de familia y al “Patronato Don Bosco” debido a la “pugna” por un anexo de la parroquia, el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, confirmó que no hay diálogo entre ambas partes.
Y agregó: “yo les he pedido que se sienten a dialogar y resuelvan el conflicto”. Pero destacó que el sacerdote Martínez Gutiérrez asegura que es él quien se siente amenazado, contrario a lo que señalan los padres de familia.
Y es que en dicho anexo desde hace seis décadas se instaló un plantel educativo que actualmente dirige el “Patronato Don Bosco”, quienes tienen el espacio en comodato hasta el año 2019 y quienes no permiten que la autoridad eclesiástica del lugar procesa con obras de remodelación del lugar que ya fueron autorizadas por las autoridades.
Los padres de familia denunciaron que han sido víctimas de calumnias por parte del sacerdote quien los ha señalado como “agresores” cuando dicen, lo único que piden es que se respete el documento donde el anexo de la parroquia está a su cargo, por lo menos hasta el próximo año. Pero indican que el presbítero ya les pidió el espacio y además este domingo durante la celebración Eucarística lanzó el ultimátum de desalojar el lugar a más tardar el miércoles.
Ante la situación, el arzobispo de la Arquidiócesis de Morelia, Carlos Garfias Merlos hizo un llamado al diálogo para resolver el problema.
El jerarca católico refirió que no se ha logrado diálogo entre la partes por lo que precisó: “yo les he pedido que se sienten a dialogar y resuelvan el conflicto”, tras confirmar que el clérigo Lorenzo Martínez se siente amenazado.
“El espacio pertenece a la parroquia, hasta donde yo sé -las personas del patronato- no han querido tener ningún contacto y estoy pidiendo un dialogo permanente, que se presten y dialoguen. El tema de origen era una escuela parroquial y entró el patronato que fue haciéndose dueño de la escuela ya visto como un negocio”, argumentó.



