Morelia/Vianey J. Cervantes
Hace doscientos años, el 9 de mayo de 1812, José Guadalupe Salto Bermúdez era fusilado en el Portal Guadalupe, frente a la Catedral de Morelia, por el crimen de haberse levantado en armas contra el fuerte de Jaujilla, ya con el grado de coronel, y donde tuvo una palpable derrota que dejó un sinnúmero de bajas y al menos cuarenta heridos.
Inmensamente querido por los indígenas y escondido en una cueva del pueblo donde había sido curato, Teremendo, fue capturado por segunda ocasión. Herido el cuerpo, pero con espíritu de hierro, caminó hacia los portales para recibir la muerte por la patria.
Guadalupe Salto se había convertido en prisionero por primera vez por haber sido un insurgente, uno de los primeros en levantarse en armas y por haber participado en el Asalto de la entonces Valladolid, en el mes de junio del 1811.
A las nueve de la mañana del 9 de mayo del 2017, 205 años después, el ahora portal Hidalgo se encontraba rodeado de personas con impecables trajes y grandes cámaras, el alcalde de Morelia, Alfonso Martínez Alcázar, para sorpresa de todos, se presentó puntual a la ceremonia del Depósito de Ofrenda Floral y Guardia de Honor por el Aniversario Luctuoso del Presbítero Insurgente.
Ante funcionarios de los tres niveles de gobierno, del secretario del Ayuntamiento, Jesús Ávalos Plata; el Mayor de Infantería Eduardo Luna; el Gerente del Patrimonio Cultural de Morelia, Gaspar Hernández Razo y demás funcionarios que se dieron cita, Alcázar escuchó con atención la semblanza para después colocar una sobria corona de flores, la banda de guerra, con sus instrumentos decorados del color purpura del Ayuntamiento , tocó unas breves notas en honor al Padre que puso a la patria primero y a Dios después.





