El día de Año Nuevo se transformo en una escena de violencia cuando la policía atacó con disparos de gas lacrimógeno y cañones de agua a miles de manifestantes antigubernamentales que conformaban la marcha en Hong Kong.
La marcha era pacifica, ya que iban multitudes de familias, pero la violencia empezó cuando la policía antidisturbios actuó, rociando a la gente y disparando gases lacrimógenos.
Las personas pedían a las autoridades que hicieran más concesiones en la ciudad gobernada por China; Vistiendo las calles con graffitis y carteles que decían: «La libertad no es gratis».
Asimismo, algunos de los manifestantes portaban máscaras antiguas y vestidos de negro, comenzaron a destrozar cajeros automáticos de HSBC, tensando el ambiente por el bloqueo de calles e incendiando y lanzando explosivos.
«Es difícil pronunciar «Feliz Año Nuevo» porque la gente de Hong Kong no está feliz», afirmó un hombre que caminaba junto a su familia; su hijo, madre y sobrina de dos años.





