Morelia, Mich./Xana Zamudio.- Ante la aún consternación de la muerte por coronavirus del padre de la parroquia del Señor del Rescate, Carlos López Aceves, algunos vecinos del lugar cerraron las puertas de sus domicilio ante el casi silencioso arribo de las camionetas que con sus pilotos sanitizantes rociaron con hipoclorito las calles de la colonia Lomas del Valle.

Ante la labor de sanitización del personal del Ayuntamiento de Morelia, como una medida sanitaria para tratar de impedir el contagio de la gente del COVID-19, había habitantes con negocios que ni se inmutaron, otros que, de plano, sin miramiento alguno, pasaban abajo del líquido desinfectante que se esparcía casi por doquier, banquetas, paredes, puertas, suelo…









