Morelia, Mich.| acueductoonline/ Carlos Torres Oseguera.- Un mar con ganas de desbordarse por las marejadas que azota el litoral michoacano, lo más notorio en esta Semana Santa, la del permiso bajo en medidas sanitarias.
Hace un año la semana santa fue sin bañistas, golpe a la economía del esmirriado´ sector turístico y a muchas otras cosas por la pandemia del coronavirus.
Hace un año se difundió por todos lados el no salgan y la vigilancia policiaca para desanimar el paso a las playas, para esta temporada aquella alerta sigue vigente, bajó la afluencia, pero la permisividad a la playa la abarrotan aunque los enramaderos se quejan de que no hay mucha gente.
Siempre se ha pregonando de que el año pasado estuvo mejor, de este 2021 no hay queja por que el 2020, el año de la pandemia, fue el año parteaguas, y el coronavirus sigue imponiéndose como noticia, como riesgo, como calamidad y aún hay quienes dicen que no existe, que es invento, por lo pronto la Semana Santa, la temporada en que hasta los charcos atraen bañistas, ya no es la ola de humanos que invadían el litoral, “hay va, componiéndose” dice un oferente, al menos hoy si dejan llegar a la gente.
En tanto la autoridad insiste evitar la afluencia para evitar la tercera ola de contagios, sí, cosas de olas en estos días.
Un rápido vistazo a las playas, las más cercanas a la ciudad con su carga habitual de bañistas, insistimos, mucho menos que las de otras temporadas, pero hay más chamba para los salvavidas porque hay mar de fondo y oleaje se sale de su habitual redondel, agarrando por sorpresa a los que se asolean en el arenal: niños cuiden a sus papás, padres cuiden sus hijos, hay olaje intenso, la advertencia.
En Caleta de Campos un tipo trepado en una torre de vigía con altavoz parece regañar a la concurrencia, y es que en efecto hay oleaje que en la bahía da leves revolcadas a los bañistas, pues el refugio natural permite que las olas pierdan intensidad, lo que se hace más espectacular allá donde está el rompeolas y un letrero advierte de no pasar, y el de la bocina atento a los que no leen la sugerencia.
Busca meter orden a bocinazos: “Hey camisa azul, ´usté´ short verde, salga de ahí el olaje es peligroso, y así se desgrana el primer día de la semana mayor en la costa”.
En Nexpa las olas son gozo para surfistas, se levanta a hasta cuatro metros y se sostienen, excelentes para el deslizamiento, allá, la afluencia de bañistas es menor, los surfers en su mayoría son extranjeros.
Hoy está haciendo calor, bueno acá siempre hace calor, pero una señora aclimatada de Caleta de Campos asevera que en este Miércoles Santo ya apretó el calor en tanto en Chuquiápan, unos judas o fariseos, en la carretera, buscan retomar una tradición propia de las fechas religiosas, pero los disfraces todo de vestido femenino, con exagerada protuberancia glútea en base a globos, como que le quita originalidad a tradición que como los globos que portan, se está desinflando.








