Hay 71% de camas disponibles para contagiados

Morelia, Mich./Nancy V. Herrejón.- Desde que inició la fase 3 en México, de las 14 mil 489 camas dispuestas para pacientes con Covid-19, seis mil 26, es decir, el 29 por ciento se encuentran en este momento ocupadas, el resto están disponibles.

Lo anterior lo informó el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López- Gatell en la conferencia de prensa diaria de informe técnico.

66 por ciento de ocupación corresponde en la Ciudad de México y un remanente de 34 por ciento, en Baja California un remanente de 47 por ciento, en el Estado de México de 51, en Quintana Roo de 60, en Morelos de 65 y así sucesivamente, estas son las camas de hospitalización general.

Las camas que son en terapia intensiva -están estructuralmente en una unidad de terapia intensiva- o bien  aquellas que fueron designadas y adaptadas, expandidas para dar atención a los casos de COVID, tienen la posibilidad de tener todos los elementos necesarios, un ventilador mecánico, un monitor y el personal especializado para atender a estos pacientes: en la Ciudad de México queda un remanente de 41 por ciento, en Sinaloa 45 por ciento, en el Estado de México 56, en Baja California 60, en Tabasco 66 por ciento.

En cuanto a la vigilancia epidemiológica, que es el mecanismo por el que se identifica la ocurrencia de las enfermedades de interés epidemiológico en la población, expuso los distintos instrumentos que se han empleado en cada etapa haciendo énfasis mayor en cada uno de los mecanismos.

En la etapa 1 ha recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se empleó  la contención comunitaria; la contención comunitaria está centrada en casos sospechosos y la rutina básica es detectar casos sospechosos, es decir, aquellas personas que tienen fiebre, tos, dolor de cabeza, dolor de garganta y desde el momento en que se les detecta se empieza a estudiar sus contactos.

Esto a través de una entrevista médico epidemiológica en donde se estimula la memoria de las personas y de manera sistemática se identifica con quién estuvieron en contacto, qué tan cerca estuvieron en contacto, cuánto duró el contacto y cómo ese contacto pudo estar relacionado en tiempo con los momentos de enfermedad de la persona que es potencialmente contagiante.

Ya en la etapa 2, se implementó el modelo Centinela, más cabe aclarar que el modelo de contención no se suspende aunque se esté en la fase 2, este sigue. El modelo Centinela fue diseñado por un conjunto de personas expertas, principalmente de la Organización Panamericana de la Salud y los centros de control de enfermedades de Estados Unidos.

Después lo adoptó la Organización Mundial de la Salud, “y se propuso como un mecanismo para la vigilancia de algo que llamamos inconmensurables, inconmensurables quiere decir que no es posible medir en forma directa” dijo el subsecretario.

“En nuestra vida diaria tenemos una gran cantidad de fenómenos inconmensurables, porque son fenómenos masivos, fenómenos que ocurren en una forma generalizada geográficamente dispersa y no se puede contabilizar cada uno de los eventos, en el caso de la salud, cada uno de los casos, ni es útil, no es práctico, ni es efectivo para los fines de orientar las políticas públicas, las intervenciones y el monitoreo de tiempo real de cómo van ocurriendo las enfermedades”.

Actualmente se tienen  475 unidades de salud monitoras, ahora llamadas  de enfermedad respiratoria, esto a partir de lCOVID-19, antes se llamaban Unidades de Salud Monitoras de Influenza.

Además representan no sólo a todo el sector de las instituciones públicas, sino también instituciones u organizaciones privadas, “hacen un excelente trabajo también con contribuir a la notificación para la vigilancia Centinela”.

“La vigilancia Centinela es hacer más eficiente la vigilancia basada en laboratorio. Desde la fase 1 utilizamos el modelo o la infraestructura del Sistema de Vigilancia Centinela para hacer mapeos de virus, y recuerdan que los presentamos en algunas ocasiones donde identificamos en qué estados circulaban cuáles de los virus, hasta ese momento todavía no el virus SARS-CoV-2, y después del 28 de febrero ya empezaba a acompañar a los otros virus, también el virus SARS-CoV-2”.

Y por último, en la fase 3 el centro temático, es el método principal que  permite monitorear cuántos casos, qué características tienen esas personas, en qué momentos ocurren, en qué unidades de salud demandan información, si se complican o no, cuántos de los que se complican fallecen, en qué tiempo, etcétera.

Y la red IRAG -IRAG quiere decir Infección Respiratoria Aguda Grave- que da a nivel hospitalario el monitoreo de ocupación, las estadísticas de ocupación y la información sobre lo que ocurre en el país, en el territorio.