“Hasta el último día, seré panadero y cocinero”

Imagen: Xana Zamudio

Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- Javier es un joven apasionado por la panadería desde muy corta edad. Ahora, comparte con su padre el quehacer cotidiano la elaboración de pan para las familias morelianas. Entre ello, no podía faltar la tradicional rosca de Reyes.

Sobre la avenida Michoacán en la colonia Las Flores, se encuentra la panadería “Sabor de Ángel” donde padre e hijo, conocidos como los “angelitos”, suman esfuerzos para la elaboración del pan tradicional de Reyes Magos que iniciaron desde noviembre pasado, con la venta de roscas individuales.

“La primera vez que aprendí a hacer la rosca fue el mero día de Reyes. Principalmente, empecé agregándole los ingredientes adicionales: el ate, la pasta y la mermelada. Fue muy cansado, porque realmente esa temporada es así”, comenta, años después, desde las puertas de su panadería.

Desde su niñez supo con claridad cuál sería su oficio que, desea, sea para toda la vida, “desde pequeño he estado con mi papá. Fue como a los 6 o 7 años que ya sabia que iba a ser panadero. Es algo que al día de hoy me ha dado trabajo a pesar de que está la pandemia, estoy agradecido de que en mi oficio no hayamos parado”.

A tan sólo unas horas de la llegada de los Reyes Magos, la producción de rosca de reyes no cesa en el lugar. Conforme salen del horno, se van acomodando en el mostrador blanco del recibidor del negocio, donde los clientes pueden escoger de manera libre la suya.

“Los ingredientes que no pueden faltar son la Pasta y el ate. Aunque hay clientes que prefieren más lo primero. Hay quienes dicen -me hace una, pero de pura pasta”.

Con su mandil blanco y cubrebocas, Javier ya está listo para la venta de temporada que viene perfeccionando con su padre cada año, pues asegura, es necesaria la mejora de recetas en el día con día para, así, ofrecer el pan más delicioso y de calidad que los caracteriza.

Además, la cocina es otra de sus actividades favorita que disfruta toda su familia, “a mi niña le encantan los cuernitos que hacemos aquí y a mí el pay de queso y la empanada de leche”, comenta emocionado, “hasta el último día de mi vida, seré panadero y cocinero”.