Morelia/Redacción
Durante los últimos diez años, Michoacán ha perdido al menos 350 mil hectáreas de zonas forestales debido al cambio de uso de suelo, tala inmoderada e incendios forestales.
De acuerdo con la Comisión Forestal del Estado, el deterioro forestal se debe en su mayoría a la instalación de nuevos huertos de aguacate en toda la zona central del estado.
Las zonas más afectada son Peribán, Tancítaro, Uruapan, San Juan Nuevo y Tacámbaro, donde los productores de aguacate han modificado la zona boscosa por plantaciones del fruto.
La dependencia señalo que este fenómeno se ha ido extendiendo y se ha empezado a observar también el oriente del estado.
De manera concreta se dio a conocer, en el municipio de Zitácuaro en donde agricultores han empezado a instalar huertas del llamado oro verde.
Otro fenómeno que hace perder miles de hectáreas boscosas cada año es la tala ilegal, actividad que pudiera estar generando ganancias de hasta 4 mil millones de pesos.
La Meseta Purépecha, particularmente Uruapan, San Lorenzo, Angahuan, Paracho, Cherán, Santa Cruz Tanaco, Nahuatzen y Santiago Tangamandapio, es la principal zona crítica en tala clandestina, mientras que el oriente, sobre todo la reserva de la biósfera de la mariposa monarca, Ciudad Hidalgo, Ocampo y Angangueo, son zonas vulnerables por el repunte de la actividad de talamontes.





