Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- “Viendo toda la problemática que se genera al no tener un conocimiento para dirigirnos con las personas sordas, nos lleva a que nosotros los odontólogos, estamos en desventaja. Nosotros tenemos que llenar historias clínicas, recetas que son documentos legales y que, si están mal elaborados, por una falta de comunicación, nos implica consecuencias hasta legales.”
Ocho integrantes del doctorado en Ciencias de la Educación de la Universidad Contemporánea de las Américas (UCLA) en Morelia, y un colaborador, han decidido enfocar su estudio en la preparación de los futuros odontólogos de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) para la impartición de la lengua de señas mexicana y, así, mejorar la atención médica a la comunidad sorda.
“Somos un grupo interdisciplinario que se compone de varias profesiones, nos conocimos queriendo estudiar una maestría en educación y cuando iniciamos no teníamos idea de qué íbamos a hacer para nuestra tesis, un día en platica con ‘Lore’, interprete de lengua de señas, ‘Gus’ sugirió hacer un estudio relacionado”, comenta el arquitecto Gerardo Acuña.
Tres cirujanos dentistas: Liliana Ruby Chacón Huerta, Víctor Silverio Fernández Gómez y Gustavo Jacobo Campos; tres licenciados en derecho: María Eugenia Aguilar Esquivel, Magally Balpuesta Vázquez y Arturo Ruiz Botello; una licenciada en educación especial: Lorena Hernández Gutiérrez y un arquitecto: Gerardo Acuña Cenoz Ludwing, y un intérprete de señas: Víctor Manuel Mújica, integran el equipo.
“El último estudio de INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) contemplado en el proyecto, se realizó 2014, donde se informa que son alrededor de 40 mil personas quienes han perdido la audición, más los que nacieron sordos en Michoacán”, comenta Gerardo Acuña.
Es así que se realizó una muestra de 40 pacientes en la capital michoacana, 20 mujeres y 20 hombres de la comunidad sorda, donde se determinaron las principales problemáticas generadas por la falta de comunicación entre el paciente y el odontólogo.
Desde la falta de interprete de la lengua de señas que le facilite una mejor comunicación sobre su padecimiento al dentista, hasta la falta de recurso para solventar el gasto del servicio de algún intérprete, son los inconvenientes de las personas sordas que requieren el servicio.
“Los tipos de sordos influyen para la utilización de los decibeles del equipo, el sonido de la pieza de alta velocidad, por ejemplo. Lo que nos pone ante situaciones técnicas y tecnológicas que tenemos que considerar para darles una mejor atención”, comenta el cirujano Gustavo Jacobo.
Por lo que, añade, “identificando estas barreras, en el análisis del marco referencial, nosotros establecimos la posibilidad de romper con eso y dotar a los alumnos de lengua de señas mexicana para establecer de manera directa la intercomunicación con los pacientes sordos”.
Además, que, “una cuestión de mala praxis odontológica, puede llevar a un odontólogo, a perder su cedula, inclusive su libertad”, puntualiza la abogada Magally Balpuesta.





