Morelia, Mich. | Xana Zamudio.- 35 años de antigüedad en la artesanía de la laca tradicional de Pátzcuaro con hoja de oro laminado y colores al óleo, respaldan a María Dolores Tapia, una artesana de ese municipio que sigue en pie de lucha por mantener el oficio que aprendió de su tío paterno.
“Antes de la pandemia estábamos 7 personas y llevábamos el taller una hermana y yo, de ahí unos sobrinos aprendiendo, algunos hicieron ya una carrera, pero nunca dejaron de laborar con nosotros, los fines de semana lo combinaban siempre con sus estudios”.
Con su negocio de artesanías ubicado en la salida Pátzcuaro-Morelia, además de un pequeño local en la planta alta de los Once Patios del pueblo mágico, comenta Lourdes que los ahorros acumulados de los buenos tiempo de veta ya no son suficientes para sobrellevar los efectos de la emergencia sanitaria, por lo que se suma a la solicitud de 300 artesanos de Michoacán para el apoyo del sector.
“Nosotros seguimos trabajando porque, afortunadamente, teníamos material; piezas para laborar, hemos ido sacando el trabajo, pero la mercancía está guardada y ahorita sólo quedamos dos de los 7 que éramos en el negocio”.
La artesana sólo vive con su padre, quien toda su vida se ha dedicado a las labores de la construcción, por lo que también se ha visto vulnerado por la disminución de actividades en el sector, “él fue albañil toda su vida, ahorita dependemos uno del otro, él y yo estamos en la misma situación”.
“Yo lo que le pido al Gobierno es atención, ya que se han mandado oficios y no se ha obtenido respuesta. Tenemos la fe, la esperanza de que una vez saliendo de esto se abran los mercados de todos los lugares y salir a vender…”











