Entrevista | Luis, el hacedor de una dulce tradición

Morelia, Mich.| Ximena Ruiz/Acueductoonline.- Toda una vida siendo panadero y jamás se imaginó una pandemia de por medio…

En la calle Benigno Serrato, justo en frente del Convento de las Monjas, en la ciudad de Pátzcuaro, se encuentra la panadería Méndez Flores.

Es fácil de reconocer, ya que hay muchas abejas por el lugar en busca del delicioso bocado dulce que crea todos los días Luis Felipe Méndez.

De rostro aparentemente introvertido, prácticamente toda su vida hace pan; inició desde los nueva años de edad, aprendiendo de sus papás, junto con su hermano.

“Mis papás siempre se dedicaron a la panadería, este es un trabajo de familia, yo soy de la segunda generación”.

Con el pasar de los años, le tocó hacerse cargo del negocio familiar, al lado de su esposa, Adriana, quien al parecer siempre está con una sonrisa a flor de labio.

Cuando entras a la panadería de inmediato percibes ese aroma tan peculiar de un buen pan recién hecho. A la entrada tienen las charolas con toda variedad de panes: conchas, campechanas, de higo, galletas… todas listas para emigrar.

A pesar de la difícil situación de la pandemia, Luis va solventando las bajas ventas: “Es difícil, también hay que cuidarnos nosotros, que el Gobierno haga su parte y nosotros la nuestra.”

Dice que el turismo le ha ayudado muchísimo, sobre todo los fines de semana, por eso mismo comenta que sería bueno tener mejores servicios céntricos. Y habla de que en el “corazón” de la ciudad se requieren más y mejores estacionamientos, por ejemplo.

Luis Felipe, orgullosamente patzcuarense, presume: “nuestro Pueblo Mágico es muy bonito, la gente de aquí es amable, sencilla y muy hospitalaria”.