Morelia, Mich. | Acueducto.- “A veces veníamos a trabajar a puerta cerrada porque teníamos que entregar algunos paquetes de libros que se venden por internet, pero nos afectó la pandemia, obviamente…”
Poco se habla del efecto del confinamiento por la pandemia del covid-19 en las “librerías viejas” de la capital michoacana, pues el flujo de compra-venta de libros que las caracteriza, se va perdiendo poco a poco, formando un abánico de lectores bastante diferente.

Maximiliano Regalado, el encargado del turno matutino de la librería “Luz de Morelia”, cuenta que desde hace alrededor de 5 años los cambios ya eran significativos en el ramo, “mucho antes de que yo llegara había más personal, pero ya estábamos en números peligrosos, un muy mal momento para la librería porque antes eran dos empleados por turno, ahora somos dos en total”.
“Muchísimo antes, cuando estaba la central, creo que eran todavía más gente la que venía, había más comercio por estos lados. Ahora con la pandemia, pues también nos pegó”.

Con un horario de 10 de la mañana a 9 de la noche, la librería se mantiene al pie del cañón con la compra venta de libros, que, dice Max, mantiene aún algunos clientes fieles que estuvieron antes y durante la pandemia.
“Cerramos varias semanas. Y, aún cuando volvimos a abrir, permaneció varios días en los que no había nada de movimiento. No es lo que era, pero seguimos”

Aunque la venta por línea de libros ha aumentado en un 30 por ciento, ante la reapertura de negocios como parte de la reactivación económica, distintas librerías se enfrentan a la situación de reabrir sus puertas a los clientes y la incertidumbre por los nuevos protocolos.
Desafortunadamente el futuro no es alentador, se estima que un 50% de las librerías independientes no podrá reabrir después de la pandemia según cifras de la Asociación de Librerías de México (ALMAC).





