Morelia, Mich./Acueducto.- En el noreste de México, los jornaleros agrícolas no están considerados en ningún programa de gobierno ante la pandemia por COVID-19, señala en entrevista para la Jornada, Abel Barrera, director del Centro de Derechos Humanos de la Montaña de Guerrero, Tlachinollan.
“Sin tierras en su propia tierra, salen al azar a los campos agrícolas del noroeste de México y se dispersan hasta volverse invisibles”, comenta.
“El Covid-19 y la crisis alimentaria en La Montaña de Guerrero y la Costa Chica, que planteaba esa y otras problemáticas urgentes de las comunidades indígenas de la región, y que sigue sin respuesta”, señala un escrito enviado a la Secretaria de Bienestar a nombre de Tlachinollan.
Son miles los jornaleros indígenas que habitan dispersos al norte de sus pueblos, lo cual limita las posibilidades de atención oportuna en caso de contraer alguna enfermedad o ser contagiados por coronavirus.





