Morelia/Julieta Coria
De uniforme azul, algunos bien arreglados, otros no tanto, los policías, poco a poco empezaban a llegar a un ‘prestigiado evento’, el lugar; Casa de Gobierno, por supuesto.
De blanco y azul se empezaba a llenar la sala, que esta mañana alojaría a decenas de uniformados, que hoy degustaran un buen plato de carnitas, frijoles, café y pan.
Con una hora de anticipación se han dado cita, ansiosos esperan la llegada gobernador.
Ellas, las policías, bien arregladas, lucen hasta un discreto maquillaje. Ellos por su parte, no pueden esconder sus desgastadas botas y uniformes azules, casi opacos. Pero sin duda, los sargentos y rangos más altos, lucen impecables.
Todo está listo para empezar las condecoraciones y estímulos a elementos de la Policía Michoacán, en el Día del Policía.
A paso muy lento ha llegado el gobernador, ‘cojeando’ con sus muletas a cuestas, saluda y avanza a iniciar su discurso.
Ahí, ante los uniformados, el gobernador dedicó casi treinta minutos, más que a reconocer su labor y destacar que “no regatearemos en materia de seguridad” elogió su labor, que dijo, “es de vital importancia”.
El mandatario de traje gris y muletas al lado, les dijo que son lo más «valioso que tiene la sociedad» les prometió mejorar sus sueldos, darles seguridad social, estímulos, apoyos, porque “son el tesoro más importante que tenemos”, decía.
Nadie sonríe, ni un sólo gesto, permanecen serios muy serios, tal vez no lo entendieron o prefirieron disimular que la frase, pegó duró.
Ellos, los valiosos hombres de azul y blanco, con la cara muy en alto, solo observaban, así, inexpresivos.
Luego en una proyección, un video muestra una serie de imágenes de policías sonriendo, bien vestidos, impecables, -como felices- mientras ayudan a la gente y con una seriedad indiscutible, mientras la voz del audio decía: “hoy les damos las gracias a los policías que nos llenan de orgullo, a ellos los incomprendidos, que arriesgan sus vidas, gracias a ti policía”.
Discretamente se miran entre ellos, escondiendo las risas involuntarias, no se parecen en nada a los del video, nada, enseguida un silencio y un débil aplauso.
“Es que somos como héroes” dice un risueño policía razo, a un pequeño grupo alrededor, su sonrisa esconde cierta ironía, «¿a poco no? dice en tono bajo, muy, muy bajo…





