El sueño cumplido

Foto: Enrique Castro

Morelia/Redacción

El pasado 16 de junio del 2017 Andrea Zahory León cumplió su sueño de se soldado por un día, en el cuartel Morelos de la XXI Zona Militar en Morelia.

La pequeña soldado portó un  traje militar a su medida con todo y el gorro y la placa, la banda de guerra formada en el centro del cuartel, dos batallones de infantería y tres unidades caninas, ella sonreía.

Foto: Enrique Castro

Se hicieron honores a la bandera frente a ella, su mirada parecía no creerlo y lucía un poco seria, muchas cosas al mismo tiempo.

Desde los 5 años quería ser soldado y ese día le llegó todo. Después de los honores, la nombraron soldado honorario y le entregaron el título que merece junto a una placa (al cuello) con su nombre.

Foto: Enrique Castro

Ese día una sonrisa enorme salió de su rostro cuando se le acercó un soldado y le presto y enseñó cómo dar órdenes para seguir con la música. Dio la orden final y al unísono la banda calló, seguida de un aplauso y la sonrisa del soldado honoraria.

Dos elementos del ejército la llevaron frente a la tropa. Ahí, la demostración fue de ordenes; “Presentar”, “en descanso” “Saludar”.

Foto: Enrique Castro

Retomamos aquí, la crónica de ese día:

Morelia/Enrique Castro

“Lo mejor estaba por llegar, un vehículo militar descubierto llegó y la invitaron a subir, en la parte de atrás, como si fuera desfile, recorrió el patio central y salía del cuartel.

Ella muy feliz saludaba a la gente de manera militar, con una mano en la frente. Su familia en otro carro la seguía y le tomaba fotografías. El vehículo volvió a entrar y el recorrido terminó por ese momento.

Las tropas rindieron honores y se despidieron de ella. El recorrido ahora fue por las instalaciones del cuartel.

Ella, tuvo un día especial donde uno de sus sueños se hizo realidad, un día donde por muchas se le olvidó ese tumor que tiene en la mandíbula y el anterior que tuvo en el cuello. Se olvidó que sus clases son en casa debido a su enfermedad y se olvidó de la preocupación de su madre por la falta de dinero para los tratamientos.

Lo que nunca se le va a olvidar es que su sueño de ser soldado lo pudo cumplir”.