El silencio ante el COVID

Fotografía: ACG

Morelia, Mich./Acueducto.- Como cada año la Procesión del Silencio desfiló por las calles de Morelia pues ni la contingencia por el COVID-19 detuvo la fe, ni a los feligreses, quienes con cubrebocas y mascarillas han tomado sus medidas de precaución durante la Semana Santa y han hecho llegar su fervor a través de la pantalla.

Y es que, diferencia de otros años, el mundo vive una situación extraordinaria pues al SARS-CoV-2, mejor conocido como el coronavirus, mantiene al mundo dentro de sus hogares en el mejor de el mejor de los casos, por eso la avenida Francisco I. Madero se mantuvo vacía, no hubo los grandes muros, en ocasiones impenetrables de personas, que enmarcan el paso del Cristo que acaba de morir en la cruz, ni el de su madre que va tras de él.

A diferencia del tradicional andar lento de siempre, este viernes fue motorizado, para acortar el tiempo de la procesión, únicamente respetando el alto marcado por los semáforos hasta llegar a la Catedral de Morelia, en donde sólo entraron los participantes de la ceremonia, pues había que evitar la conglomeración dentro del templo mayor de la ciudad.