Morelia/Julieta Coria
Hace tres años, que Tomás salió de la Academia de Policía en Morelia, y desde entonces ha no ha parado de trabajar ni un solo día, todo sea por la ciudadanía, dice.
Sentado, en el evento a propósito del día del Policía, en donde fueron reconocidos varios de sus compañeros, Tomás considera como justos los reconocimientos, “se los ganaron” mientras observa a lo lejos como el gobernador camina a la salida, del salón, en casa de gobierno.
“Decidí se policía para ayudar a la gente y me gusta cómo se maneja el armamento, me gusta usar el uniforme pues”. A Tomás le motiva el poder brindar ayuda a la ciudadanía, “no he pensado en hacer otra cosa, a estas alturas de mi vida.”
El uniformado razo, que hoy desconocía que es el día del policía, ha participado en varias intervenciones de asaltos, secuestros y cientos de peleas callejeras, de las cuales dice, se siente orgulloso, de poder ayudar, “aunque gane poquito, pero ay vamos, ay vamos…”





