El pequeño trompetista

Morelia, Mich./Acueducto.- Ennio Morricone nació el 10 de noviembre de 1928 en Roma, Italia.  Morricone comenzó a tocar la trompeta cuando era niño y a los seis años ya había compuesto su primera obra. Estudió en la Academia Nacional de Santa Cecilia a la edad de nueve años, donde su padre, Mario Morricone, que era músico, lo inscribió.

Cuando tenía doce años entró en el conservatorio, inscribiéndose en un programa de armonía de cuatro años, que acabó en seis meses. Su diploma de trompeta lo recibió en 1946 y a partir de ese año comenzó a trabajar profesionalmente componiendo la música de Il Mattino (La mañana). Después de graduarse en 1954, empezó como escritor fantasma, componiendo música para películas, que se atribuían a famosos músicos de la época. Pronto ganó popularidad debido a la composición de música de fondo para programas de radio y poco después daría el salto a la gran pantalla.

En los años cincuenta recibió un diploma en instrumentación. También le fue otorgado por el también compositor Goffredo Petrassi un diploma en composición. En 1955, Morricone se dedicó a arreglar la música de otros compositores que ya estaban establecidos en el cine.

Al poco tiempo, Sergio Leone, un amigo de la infancia de Morricone, lo requeriría para que fuese el compositor de las bandas sonoras de sus películas. Juntos crearon un punto de vista diferente del western tradicional con la película Por un puñado de dólares (1964), que fue más tarde conocido como el spaguetti western. En ese ámbito hicieron luego otra vez juntos varias películas más como El bueno, el feo y el malo (1966) y ¡Agáchate, maldito! (1971).

En los años 80 y 90, Morricone continuó componiendo para Leone en películas de otro estilo como en Érase una vez en América (1984), por lo que podría haber tenido un Óscar, si no hubiese sido descalificada su banda sonora para ser nominada por un tecnicismo de la academia al no ver el nombre de su compositor incluido en los créditos finales, una banda sonora que muchos también catalogan como la mejor banda sonora de la historia del cine

También compuso para otros directores como Roland Joffé en La misión (1986), Brian de Palma en Los intocables de Eliot Ness (1987) o Giuseppe Tornatore en Cinema Paradiso (1988). Otras composiciones más recientes de carácter notable son en las películas Malèna (2000), Campos de Esperanza En el 2005 compuso la banda de sonido de la película sobre el Papa Juan Pablo II «Karol» el hombre que se hizo Papa y su segunda parte «Karol» el Papa, el Hombre. (2005) o Baarìa (2009).

Morricone ha recibido dos premios Grammy, tres Globos de Oro, cinco BAFTA, diez David de Donatello, once Nastro d’argento y el Premio de Música Polar en 2010, considerado este último como el Nobel de la música. En la edición de los Premios Óscar 2006 recibió el Óscar honorífico «por sus magníficas y polifacéticas contribuciones en el arte de la música de cine».

En 2016 recibió el Óscar en la categoría de Mejor banda sonora original por la película The Hateful Eight, después de haber sido nominado seis veces en esta categoría en ediciones anteriores, convirtiéndose así en el galardonado más longevo en dicha categoría en la historia de los Premios Óscar. A lo largo de su carrera, Morricone ha vendido más de 70 millones de discos.

De acuerdo a medios italianos, el compositor falleció durante la madrugada del 6 de julio de 2020 en el policlínico del Campus Biomédico de la Universidad de Roma a los noventa y un años, a consecuencia de las complicaciones producidas por una fractura de fémur tras sufrir una caída en su casa varios días antes.

El día de mañana será publicada una emotiva carta que el genial compositor escribió como despedida, la cual inicia con un “Yo, Ennio Morricone, he muerto”, el abogado y amigo del compositor, Giorgio Assumma, salió para leer la curiosa carta de despedida.

A continuación el escrito sincero, puro y emotivo de un adiós que renueva un amor.

“Yo, Ennio Morricone, he muerto. Lo anuncio así a todos los amigos que siempre me fueron cercanos y también a esos un poco lejanos que despido con gran afecto.

Pero un recuerdo particular es para Peppucio y Roberta, amigos fraternos muy presentes en estos últimos años de nuestra vida.

Hay solo una razón que me empuja a despedirme de este modo y a tener un funeral privado: no quiero molestar.

Saludo con mucho cariño a Ines, Laura, Sara, Enzo y Norbert por haber compartido conmigo y con mi familia gran parte de mi vida.

Quiero recordar con amor a mis hermanas Adriana, Maria y Franca y sus seres queridos y hacerles saber cuánto las quise.

Un saludo lleno, intenso, profundo a mis hijos Marco, Alessandra, Andrea y Giovanni, mi nuera Monica y a mis nietos, Francesca, Valentina, Francesco y Luca.

Espero que entiendan cuánto los he amado.

Por último María (pero no última). A ella renuevo el amor extraordinario que nos ha mantenido juntos y que lamento abandonar.

A ella es mi más doloroso adiós”.

Con información de EnnioMorriconeDCine, Infobae, BBC, Wikicinemia