Lázaro Cárdenas, Mich. | Xana Zamudio.- A la costa michoacana arriban para desovar tres especies de tortugas marinas: laúd, prieta y golfina; sin embargo, la segunda también conocida como lora es la que llega en una mayor cantidad, sobre todo en el municipio de Lázaro Cárdenas.
Aunque realmente poco sabemos de ella, de la golfina o lora, ante lo cual damos a conocer algunas características generales:
Se les da el nombre común “lora” por la forma de pico de su mandíbula, la cual facilita su alimentación. La cabeza tiene forma triangular y mide hasta 13 cm. de ancho, con dos pares de escamas prefrontales.
La forma de su caparazón es circular y plana, y se distingue debido a su número alto y variado de escudos costales, que puede ser de seis hasta nueve pares. Su caparazón es de color verde (olivo) o gris oscuro, mientras que el plastrón es de color crema y contiene un poro pequeño y distintivo cerca del margen posterior de cada uno de los cuatro escudos inframarginales.
Su cuerpo es más alto que la otra especie de su familia (L. kempii), la cual se encuentra principalmente en el Golfo de México y la costa este de los Estados Unidos de América.
Tamaño
La golfina o lora es una de las más pequeñas de todas las tortugas marinas, mide unos 65 cm de longitud y alcanza hasta 50 Kg. Las aletas anteriores y traseros pueden tener una o dos uñas.
Hábitat
Se encuentra en aguas tropicales del Pacífico, Índico y Atlántico del Sur y prefiere alimentarse en aguas costeras, principalmente bahías y estuarios. Pueden bucear a profundidades de 150 metros para alimentarse de crustáceos que se encuentran en el lecho marino.
En el Pacifico oriental tienen un rango desde México hasta Colombia y ocasionalmente se encuentran en la costa suroeste de los Estados Unidos. Además, anidan en las costas del Atlántico occidental en Surinam, Guyana Francesa y Guyana.
Algunos individuos (no anidando) se encuentran en la Isla de Margarita, Venezuela y Trinidad & Tobago; sin embargo, muy rara vez las encuentran más adentro en el Caribe.
Dieta
La golfina o lora tiene mandíbulas muy poderosas, las cuales facilitan mantener su dieta de peces, moluscos y crustáceos, principalmente camarones.
Anidación
La tortuga golfina o lora lora anida en forma masiva en eventos llamados “arribadas,” además de llevar a cabo anidaciones solitarias. Durante este fenómeno, que puede ser pronosticado por las fases de la luna y las mareas, salen miles y miles de tortugas para poner sus huevos en un periodo corto de unos 3 a 5 días.
Durante la “arribada”, es común que las mismas tortugas destruyan la mayoría de las primeras nidadas debido a la alta cantidad de tortugas anidando en un área relativamente pequeña; sin embargo, ese fenómeno tiene la ventaja de disminuir la depredación de los nidos al satisfacer rápido a los depredadores los huevos al depositarse y las tortuguitas al nacer, aumentando la posibilidad de que otras lleguen al mar. Las hembras anidan uno, dos o hasta tres veces por temporada, pero pueden volver a poner en uno o dos años.
El intervalo para una hembra entre nidadas es de 28 días para arribadas o de 14 días para anidaciones solitarias. Cada nido tiene cerca de 100 o más huevos, los cuales duran aproximadamente 55 días para nacer.
Muchos sitios importantes para la anidación masiva y solitaria se encuentran en el Continente Americano, por ejemplo, uno en la costa Pacífica de México, dos en la costa Pacífica de Costa Rica y otros menores en la costa de Nicaragua. Se cree que la población de anidación más grande del mundo se encuentra en el Océano Indico, con un promedio de casi 400.000 hembras anidando por año.
Crías
El caparazón de las tortuguitas mide unos 42 mm, con un color gris oscuro.
Migraciones
Aunque es probable que la tortuga lora anida todos los años, esta especie es muy migratoria. Estudios recientes muestran que esta tortuga reside en los hábitats oceánicos del Pacifico Oriental cuando no están anidando. Estado de Conservación La Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) la clasifica como una especie Vulnerable, lo que significa que tiene un alto riesgo de desaparecer.
Amenazas
La captura directa de los adultos y sus huevos, la captura incidental en pesquerías comerciales, especialmente los camaroneros, y la perdida de hábitat de anidación son las principales amenazas a esta especie. Tendencias Algunos sitios de anidación masiva, por ejemplo Playa Nancite, Costa Rica, han experimentado menores números de hembras anidando.
También, en Surinam y las áreas adyacentes, las poblaciones han mostrado un descenso de hasta más de un 80 por ciento en las últimas décadas. Sin embargo, otras poblaciones en la costa Pacífica de México y Costa Rica, parecen estables o más bien, van en aumento. Debido a la existencia de grandes sitios de anidación masiva, se considera la lora como la tortuga marina más abundante del mundo; sin embargo, uno de los desafíos para conocer la población actual es la dificultad de contar hembras anidando durante una “arribada”.
Convención Interamericana de Tortugas Marinas
Desde tiempo atrás se han venido haciendo esfuerzos para conservar las distintas poblaciones de tortugas marinas que habitan en el Continente Americano a través de la participación de una gran variedad de entidades, tanto gubernamentales como no gubernamentales. La Convención Interamericana para la Protección y Conservación de las Tortugas Marinas (CIT), entró en vigencia en Mayo de 2001, como un espacio de dialogo y acción en las gestiones pro-tortugas marinas.
En la actualidad once países- Belice, Brasil, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos de América, Guatemala, Holanda (Antillas Holandesas), Honduras, México, Perú y Venezuela – son Partes Contratantes, mientras que dos más, Nicaragua y Uruguay, han entregado los instrumentos de accesión ante el Gobierno de Venezuela, quien es el depositario oficial. La CIT es el único organismo internacional que establece instrumentos legales y lineamientos para que cada Parte pueda proteger y conservar las poblaciones de tortugas marinas y su hábitat, reducir la captura incidental y fomentar la cooperación internacional en la investigaron y manejo de las tortugas marinas, entre otros.
Esta Convención permite excepciones al uso de las tortugas marinas y sus partes para satisfacer necesidades económicas de subsistencia, cuando dichas excepciones no menoscaben los esfuerzos para logra el objetivo de la presente Convención y la Parte establece un programa de manejo que incluya limites en los niveles de captura intencional.





