Morelia/ Sandra Soraya Castro
Pocas ocasiones la desaparición de un menor había unido tantos esfuerzos y había sido tan difundido.
Desde que se reportó la desaparición de Paula Guadalupe Zarate el procurador general de justicia del estado, Martín Godoy Castro instruyo la participación en la búsqueda a la Fiscalía Especializada en Búsqueda de Personas Desaparecidas.
También participo en el operativo instrumentado personal de la Fiscalía Especial de Zamora y elementos de Protección Civil.
La tarea de estos últimos consistió en difundir mano a mano fotografías e información sobre la niña en plazas y mercados de Zamora y zonas aledañas.
Se solicitaba a la población cualquier tipo de información que permitirá llegar hasta la niña.
Después de 72 horas continuas de trabajo y de recibir informes y reportes finalmente el lunes 19 de septiembre se logró dar con el paradero de la niña.
Se encontraba en una vecindad de la comunidad de Chaparaco, un pueblo de escasos 2 mil habitantes.
La tenía una mujer de poco más de 60 años que había dicho a sus vecinos que la niña era su sobrina.
Sin embargo ante las autoridades lo admitió. La niña en su poder era la misma a la que todo mundo buscaba.
“La encontré sola y no supe a quién entregarla por eso me la traje” fue la versión oficial que se dio a conocer sobre la postura de la mujer ante los elementos policiacos.
Los videos disponibles sobre la aparición de la niña muestran a un sub procurador regional amoroso, a policías conmovidos y a varios policías con lágrimas en los ojos.
El informe de la revisión médica a la que fue sometida mostro a una niña totalmente sana. Había sido cuidada con esmero por la mujer que la encontró vagando.
Incluso la ropa que tenía puesta al momento de ser localizada no era el vestido a rayas que dijeron sus papás que traía al desaparecer.
Sin embargo, ni su buena fe la salvaron. La mujer fue requerida y presentada ante las autoridades quienes iniciaron carpeta de investigación.





