Morelia/Julieta Coria
Cinco de la tarde y no paraba de llover en la ciudad de Morelia, sobre la Avenida Madero y por todos sus alrededores, las calles se encontraban cerradas, como un día feriado, como un día de desfile o algo similar. Y, no es para tanto la visita de André Manuel López Obrador, ha abarrotado el centro histórico desde por lo menos dos horas de anticipación.
La cita invitaba a las cuatro de la tarde, sin embargo una hora más tarde el constante caer de la lluvia no cesaba, el frió empezaba a hacerse notorio, la música de Silvio Rodríguez no dejaba de sonar y la gente seguía apareciendo por todo el lugar.

Al mitin hombres, mujeres y niños portaban algún elemento que los distinguía por seguidores del candidato de Morena, el hombre que ha dado esperanza a miles, no solo en Morelia, sino en todo el país. “¡Es un honor estar con obrador, es un honor, estar con obrador!” y el “México Creo en ti” además de El Necio de Silvio Rodríguez eran las canciones que una y otra vez sonaban, mientras todos esperan al “Mesías” al hombre que dicen, cambiara de raíz a México.

“¡Presidente, Presidente”! de nuevo una y otra vez, cada vez con más fuerza en un impresiónate lleno, la gente no cabía en ningún lado ya, los negocios han cerrado, las calles de igual forma, el fenómeno AMLO se hace presente en Morelia, el ambiente parece fiesta.
Han pasado dos horas de retraso, la gente permanece, se escuchan los rumores de que ya viene, “ahora si ya llegó” pero AMLO no se aparece.

La cantante de música regional Roció Vega, en el presídium resonaba con su poderosa voz y mostraba su apoyo incondicional por Obrador; canciones como el corrido de la “Expropiación Petrolera, “El Cielito Lindo” o el “Himno Agrarista” seguían amenizando una y otra vez.
La gente está cansada de esperar, la gente está con ansías de que llegue su candidato, la pereza es evidente en sus rostros, el cansancio agotador, sobre todo para le gente que de comunidades rurales y lejanas han acudido para ser ver al hombre de Morena, pero no abandonan el lugar, no se escucha hablar mal de candidato, por el contario crece la euforia, pese a las más de dos horas de espera.

Ha llegado Obrador, la ovación retumbó al darse cuenta de su arribo, detrás un sequito de hombres de blanco y con chalecos de Morena, le siguen el paso, la gente enloquece, los disparos de las cámaras se escuchan, los drones vuelan por el aire, hay jubilo en el aire, y desde lo alto de la catedral alguien ondeaba una enorme bandera de Morena.
El clima perfecto a su llegada, ha cesado la lluvia, bajo un cielo nublado, periodistas y asistentes se encuentran listos para capturar le momento y cumplir el anhelado sueño de verlo de cerca para algunos.

Andrés Manuel, lo primero que hizo fue pedir disculpas, por su retraso, tuvo que hablar por los candidatos y de inmediato dar su discurso, para no quitarles más tiempo a sus seguidores, ante miles de ellos, explicó que venía de Acapulco en Guerrero y dio una plática sobre su agenda.
“No es la ambición lo que me mueve, no es el poder. Aquí estamos luchando por transformar el país, para eso es este movimiento, que nadie se confunda. Vamos a llevar a cabo esta transformación de manera pacífica, no por “encimita” será como lo fue la Independencia y la Revolución” dijo lo que le valió una gran ovación.

Ya entrado en su discurso López Obrador remarcó que no fallará a la confianza y a la esperanza que tienen millones de mexicanos en el proyecto de transformación que encabeza.
“Todas las encuestas nos ponen en el primer lugar; estamos de 25 a 30 por ciento arriba del segundo lugar, vamos a ganar, este arroz ya se coció”, resaltó.
La gente había ya olvidado tal vez la larga espera, las horas de retraso del candidato, hay fiesta, hay júbilo y atentos escuchan un trillado discurso que ya ha dicho en repetidas ocasiones, pero la gente quería escucharlo de viva voz:

Recordó que la primera transformación fue el movimiento de Independencia del país, que encabezaron Hidalgo y Morelos, este último michoacano; la segunda transformación se dio con el periodo de Reforma, que encabezó Benito Juárez, y él tenía como asesor a otro michoacano, a Melchor Ocampo.
La tercera Transformación se dio con la Revolución Mexicana, donde otros michoacanos, el General Francisco J. Mújica y el General Lázaro Cárdenas del Río.
“Nosotros los que estamos aquí, llevaremos a cabo la Cuarta Transformación; para eso es este movimiento”, el cual tendrá como primera tarea erradicar la corrupción que existe en el régimen actual, enfatizó.

La gente está contenta. Se le mira en los ojos. Cuando Andrés Manuel habla, la gente escucha. Cuando dice que basta de corrupción, la gente aplaude. Cuando, por ejemplo, Andrés Manuel confiesa: “no voy a fallarles”, muchos ovacionan y una señora grita fuerte (tan fuerte que se escucha en casi todos lados) la frase “yo sé que no”. Y es que la gente responde. La gente está atenta: no se mueve.
Ya por ultimo llamó a los michoacanos para que en las urnas este próximo 01 de julio salgan con la convicción de “Votar 5 de 5”, es decir nada de voto dividido ni diferenciado, que sea un voto parejo.
Y la gente responde con una poderosa ovación, la gente no es tonta. La gente entiende. Y la gente está cansada de un país que da principalmente pobreza y desigualdad. La gente quiere un cambio. Concluye el evento.
Desaparece el efecto Obrador, pero el eco no, se ha quedado marcada la incesante voz por la justicia, por un cambio, un cambio verdadero…





