Morelia/Vianey Cervantes
Las puertas del teatro Samuel Ramos estaban abiertas, en el patio se veían al menos una decena de personas, muchos jóvenes universitarios, organizadores y profesores que tomaban café en sus vasos de unicel y comían galletas de chocolate.
Frente a la puerta principal, al fondo, el telón enmarcaba a la mesa del presidium, donde se encontraba Rafael García Tinajero, titular de Coepris, quien inauguraría la
Primera Jornada Académica de Protección contra Riesgos, organizado principalmente por la Facultad de Medicina de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
Durante los discursos, se habla sobre la importancia de identificar los peligros a la salud de la persona, los del ambiente… Lo importante fue sobre la urgencia de detectar las enfermedades que si bien no se pueden evitar, se pueden atender y controlar, es decir, las enfermedades hereditarias.

Los asistentes continuaban llegando, a muchos no les interesaba la inauguración, sino los cursos en sí, las ponencias. Hacen referencia al Articulo 4, el derecho a la salud, y piden que «sea como tal un derecho, una realidad y no solo un artículo de la Constitución».
El café se terminó, al frente una mujer cruzaba una, dos y hasta tres veces por debajo del escenario, luciendo un vestido blanco semi transparente, que a la distancia parecía una atrevida ombliguera. En la puerta principal, los rezagados se ilusionaban al ver lugares vacíos, hasta que se acercaban y veían los reposa-brazos sin asiento, entonces se quedaban junto a la pared, resignados.
«Estas primeras jornadas son un esfuerzo, debemos acercar no solo a los médicos, sino a todo el personal que labore en Ciencias de la Salud (…) se tocarán temas de saneamiento básico, manejo de residuos biológicos, fármaco vigilancia, manejo de casos de intoxicación por agroquímicos, tratamiento a picadura de animales ponzoñosos…»
Se calificó a esta Primera Jornada como la mejor inversión. «Invertir en educación, reinvertir en educación y luego reinvertir en educación y reinvertir en educación», se dijo en la presentación. «El médico, siempre en capacitación», fueron las palabras de uno de los pocos jóvenes que había en la mesa.
El mensaje formal de la Dra. Hernández Capi lo dio Rafael García, quien tomó la palabra con un tono completamente alegre, felicitando el esfuerzo colectivo que «hoy dio su primer fruto» y del cual afirmó, es el primero y no será el último».
Pidió un aplauso a la secretaria de Salud, quien no pudo asistir por motivos de agenda, para continuar con una lista de agradecimientos. Las jornadas serán durante el 28 y 29 de marzo y reúne a alunmnos de todas las escuelas de Ciencias de la Salud.
Rafael García resaltó que si un pueblo goza de buena salud, es seguro que todo está bien, porque la salud refleja cómo vive, siente, nace o muere una persona (…) La salud es cultura, dijo, educación, ambiente sano, una partida libre…»
Anuncia entonces que, sin más, es momento de dar por inaugurada la primera jornada, deseando éxit y con la esperanza de entregar alumnos con una visión más amplia, más capacitados… «Enhorabuena, felicidades».
En la sala, las personas se pusieron de pie, y se acomodaron para salir, no sin un poco de apachurros y tumulto, del teatro para disfrutar de un receso de quince minutos antes de comenzar con la primera ponencia.
Jazmín García, estudiante de Farmaco-biología, dice que hay ponencias muy interesantes, en especial para ella, la de fármaco vigilancia y las intoxicaciones.





