Foto: ACG

Con un valor de más de 123 millones de pesos, en el “mercado negro”, fueron incineradas maquinitas tragamonedas,  anfetaminas y mariguana.

Bertha Paredes, delegada de la Procuraduría General de la República (PGR) abrió el evento haciendo hincapié en la demonización de las drogas.

El campamento de Administración Regional de la XII Región Militar, se efectuó el acto enmarcado en el programa nacional “bodegas vacías”.

En un acto sencillo y breve que duro alrededor de los 20 minutos, el gobernador del estado, Silvano Aureoles Conejo, se mostró tranquilo, satisfecho y hasta agradecido.

Y es que, el mandatario estatal dijo que para bien nuestro hoy se destruyen estas drogas que ya no envenenaran a nuestros jóvenes.

Con el sol de frente, tampoco dejó de agradecer al Gobierno de la República por el acompañamiento al hacer frente a los eventos violentos de los días recientes.

Recordó que la sociedad michoacana demanda de sus autoridades determinación y firmeza, por lo cual su gobierno no retrocederá ni un milímetro en materia de seguridad.

Michoacán necesita paz y tranquilidad, una vez  restablecido el orden se podrá ir por el desarrollo, el mejoramiento de los servicios, señaló.

¡En Michoacán no abra territorio sin ley!.

Antes de concluir su discurso el gobernador volvió a agradecer las expresiones de respaldo, pero esta vez a la sociedad civil en general.

Terminado el discurso se dispuso a iniciar la quema de estupefacientes, donde poco a poco se comenzaba a extender el fuego, en aquel lugar que se volvió sofocante.

Aureoles Conejo bromeo con autoridades mientras posaba para la foto  al mencionar que “Ahora van a decir que somos nosotros los que andamos quemando”.

Mientras el gobernador deba entrevistas a los medios de comunicación, un par de soldados hacían guardia a la fogata para evitar que el fuego se expandiera y así con dos ramas detenían cualquier expansión de las llamas.