“El fin del mundo, pensaban”

Foto: Enrique Castro

Angahuan/Enrique Castro/acueductoonline

Él se acerca con lento caminar mientras los perros lo rodean y dejan de ladrar, porque ya es alguien conocido y no representa alarma.

Con un “Buenos días” se acerca y comienza a platicar su experiencia con la intención de que le hagan preguntas también.

Foto: Enrique Castro

Con un escaso español se comunica y explica que él vivió el nacimiento del volcán Paricutín hace 75 años:
“Primero tembló un año antes, en 1942, se cayó una capilla en el pueblo de Angahuan en un terremoto como en el del 85 (haciendo referencia al sismo ocurrido en la ciudad de México 43 años después del nacimiento del volcán), aquí es falla” y señala el piso dando a entender que la zona es una falla geológica; lo explica con la seguridad que cualquier vulcanólogo podría hacerlo.

Él se llama Francisco Lázaro y dice que ahora tiene 99 años y mientras camina platica que antes del nacimiento: “trabajaba sembrando maíz o en la madera, este día comenzó (20 de febrero), pensaba la gente que era el fin del mundo, había mucha lumbre y ceniza”.

Foto: Enrique Castro

Ahora, él se dedica a acompañar en lo que se puede a turistas y en plena letanía, describe todas las nacionalidades de personas que ha guiado por la historia que él vivió en el lugar.
Se le pregunta que si sabe la razón por la cual solo la iglesia de San Juan quedó de pie y que el pueblo entero enterrado, el rápido y conciso responde: “porque, según, es Dios, y como él manda…”.

Después, camina rumbo a un espacio donde existen tres caminos frente a un nuevo altar donde ofician misas, ahí recomienda que el mejor de ellos para llegar al volcán es el que lo bordea, y además explica que en ese lugar era la plaza pública del pueblo, la cual desapareció.

Y, narra que él estuvo el día que se sacó al cristo de la iglesia: “hubo problemas cuando sacaron el cristo, aquí. Unos decían que lo llevaran a (lo que ahora es) San Juan Nuevo, otros decían que, a los reyes, otros que a Uruapan”.

Don francisco es casi un centenario guía de turistas en la zona, y aunque ya no puede caminar mucho tiempo, siempre platica su historia con el volcán: “siete años, día y noche caía lluvia de ceniza” y sin entender su referencia a una fiesta en particular de aniversario, o una metáfora sobre el Paricutín, él dice que “hoy en el fondo del volcán hay fiesta por el aniversario”.

Foto: Enrique Castro