El esplendor de un pedacito del Balsas

Lázaro Cárdenas/Samuel Ponce Morales/Imágenes Carlos Torres Oseguera

Un caminar por la madrugada en la ribera del río Balsas, admirando aquellas aguas dulces que recrean frontera con las saladas con el océano del Pacífico.

Un amanecer entre ese remanso, entre ese fluir adormilado, casi dormitando, fluyendo sin el oscilante trajinar de las pequeñas y grandes embarcaciones.

Aquí, a lado, la naturaleza en su esplendor, bueno, no esplendorosamente, y es que a lo alto de la mirada se divisan las sombras de grandes brazos que la aprisionan.