El escenario doloroso del gobernador

Morelia/Vianey Cervantes

«Los jóvenes son nuestra fortaleza, el presente y el futuro, son aquellos que deben empaparse ahora de lo que es este programa, de lo que necesita Michoacán. Quiero decirles a los jóvenes, que sí se puede», el discurso del gobernador, Silvano Aureoles se encamina hacia su final, «gracias y en hora buena por este primer aniversario», la plaza Morelos se llena de aplausos que van al cielo.

La maestra de ceremonia anuncia entonces el arranque del segundo año de Médico en tu Casa y los medios, médicos y el gobernador se encaminan hacia la Avenida Tata Vasco, donde esperan, listos para arrancar, los vehículos que trasladarán a los médicos a brindar atención a las y los michoacanos.

Aquel evento conmemorativo comenzó en punto de las once de la mañana, un grupo perteneciente a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo tocaba “La Bikina” frente alrededor de 300 personas que esperaban, algunos de pie y otros sentados, mientras llegaba el gobernador michoacano y los demás funcionarios.

Como ya es costumbre en los eventos donde asiste, el gobernador es anunciado con todas las de la ley: “En estos momentos, (silencio corto) llega el Gobernador Constitucional, Silvano Aureoles Conejo”; aplausos, los estudiantes de Odontología parecen adorarlo, porras “¡Silvano, amigo, Odonto está contigo!”, cepillos dentales hechos de cartón, dientes de unicel, cartulinas y hasta las letras de la carrera. Llega jovial y sonriente, desbordando frescura con los jóvenes que se acercan para fotografiarse con él.

Cuando por fin el espectáculo por ver al gobernador finalizó y cada quién tomó su lugar; Adrián López Solís, Alberto Frutis, Silvia Hernández Capri, Fabiola Alanis, son al menos algunas de las figuras políticas que asistieron, acompañados de directores y médicos que apoyaron el proyecto.

Tomó la palabra la secretaria de Salud en el Estado, Silvia Hernández Capri, quien agradeció a las instituciones públicas y privadas el apoyar esta medida. Con cifras, demostró los logros de Médico en tu casa:

“Se han visitado 49 mil 835 casas en el estado; hemos apoyado a más de 900 mujeres embarazadas, 1500 personas con algún tipo de discapacidad y más de 6000 adultos mayores en condiciones de pobreza o abandono.” Aunque afirmó que aún queda un largo camino por recorrer y agradeció infinitamente a los más de 3,600 jóvenes, estudiantes y pasantes, que apoyaron y fueron parte del programa que apoyó a un total de 170 mil michoacanos con detección, diagnóstico y tratamiento de enfermedades directamente en sus casas.  La secretaria terminó su discurso y fue despedida con un caluroso aplauso por los miembros estudiantiles de su área; los chavos de Odontología brillaron por su energía y sus potentes voces para gritar: “¡wuuuu!”.

Llamaron entonces a un joven egresado a platicar su experiencia, de nombre Cristian Aguirre, quien, notoriamente nervioso, pero con entereza, agradeció la oportunidad de formar parte del programa y al gobierno “no abandonar” este propósito de mejorar las condiciones en que viven los michoacanos. El gobernador, desde su silla, lo miraba atento y asentía de vez en vez, acorde a las palabras del egresado en Salud Pública, Cristian.

Se transmitió entonces un video donde se dieron las mismas cifras, y un Silvano con la misma voz ronca narraba los propósitos y metas del programa: Ofrecer servicios de salud bucal, atención psicológica, rehabilitación y apoyo nutricional a las y los michoacanos.

Más aplausos.

Con un pasito de baile y una breve pausa mientras se ponía de pie, tomó la palabra el mandatario michoacano. Esta vez se fue corto, fueron solamente7 minutos de agradecimientos; a la secretaria de Salud por el apoyo, a los directores de las facultades públicas y privadas, a los médicos que apoyaron, a los amigos entusiastas de Odontología (“ahí en Odontología son entusiastas casi todos, ¿o no?”) Más gritos y más aplausos.

“En este marco del primer aniversario del programa “Médico en tu casa”, quiero agradecer al Dr. José Armando Ahued Ortega, secretario de Salud de la Ciudad de México, quien nos lo platicó y cuando se fueron viendo los resultados le pedí firmar el convenio para implementarlo en el Estado. Varios dicen que el programa no cumple y no alcanza con los objetivos; pero yo creo que sí, y eso lo reflejan las cifras: haber atendido a 170 mil personas nos habla de la bondad del programa (…) Adultos mayores, mujeres embarazadas, ese caso en particular vale la pena, porque es el nacimiento y crecimiento de otro ser humano: es menester que sea en las mejores condiciones”.

Claramente hablando sobre la gripa que lo dejó casi afónico durante dos días, Aureoles Conejo afirmó que “si una gripa común nos tumba, ¿imaginan lo que es no tener apoyo, sin familia, sin medios, con enfermedades terminales, crónico degenerativas y sin comida, sin tener para la combi…Es un escenario muy doloroso». Aceptó que los Servicios de Salud tienen deficiencias y que no son garantías de salud para las y los michoacanos. “Es una cadena muy difícil de romper, ahí está la importancia de este programa”.

El gobernador despertaba simpatía en su público, fue enfático, energético y firme: “No me sirve a mí conocer que en El Realito hay tantos pobres o tantos con discapacidad, se debe dar seguimiento para poder apoyar de forma integral. Hay que lograr de encadenar con otros programas, “Avanza Diferente”, del DIF, puede apoyar, ubicar a las personas mayores, niños y jefas de familia con discapacidad o desamparo para darles beca y ofrecer una alternativa, la delegada federal de “Prospera” nos ayuda también. Lo podemos vincular e identificar con cuestiones familiares, e incluso, se debería guardar en el formato, los otros factores de riesgo de la colonia, porque siempre hay cosas que se pueden atender: servicios vivienda, seguridad…”.

Llamó a los “´jóvenes y jóvanas” a identificar estos factores para lograr hacer estos equipos interdisciplinarios y encadenarlos para generar programas de atención integral.

 Finalmente, afirmó “si le damos más carnita” se podrán cumplir los compromisos en los cuatro años y medio que queda de su gobierno:

  • Lograr una cobertura del 90% en Salud (“en Michoacán, al menos 1.9 millones no tienen acceso a servicios formales de Salud”).
  • Dignificar 450 centro de salud (“el reto en cada Centro de salud, es que estos 450 tengan los 4 servicios básicos, empecemos con 1 o 2, deben ser dignos, tener equipamientos adecuados, medicamentos, y sobretodo, deben tener capital humano”).
  • Terminar las 38 obras inconclusas (“quedan 38 hospitales tirados, algunos desde hace una década, sin terminar. Mi gobierno va a concluir todas las obras de salud. Simplemente, en Tingüindín el hospital lleva años en obra negra, ¿dónde se ofrecían los servicios? En el rastro municipal. Eso no se puede tolerar, es una irresponsabilidad usar los recursos de salud para otras cosas, es indignante. Pero eso es historia, habrá de responder quién corresponda, a dónde corresponda”.)
  • Mejorar 900 Casas de Salud y construir más en Uruapan, Zacapu y el regional de Sahuayo.

“Eso implica que podamos abrir más espacios para doctoras y doctores, porque hay déficit en muchas partes de licenciados en ciencias de la salud, más del 50 por ciento de los egresados no tiene opción de trabajo; de crear esto, podremos integrar a muchos jóvenes a los servicios de salud”.

“No vamos a descansar en ese propósito, el avance no es fácil. Se perdieron en 7 años y medio, 10 millones de pesos a salud. Eso no se puede permitir”.

Más aplausos y gritos. Es entonces cuando el gobernador y el secretario de gobierno, quien usa una playera blanca con un bordado “Michoacán, Está en ti”, y muy sonriente, se acercan a la avenida Tata Vasco y dan el banderazo del segundo año de “Médico en tu casa”.

La plaza Morelos, sin embargo, no queda vacía: En los alrededores se ubicaron puestos de vacunas, pruebas contra el VIH y hasta un “violentómetro”, donde nivelan la violencia de género en las parejas. Me acercó a los lugares y me formo en la fila; me preguntó: si es una oportunidad para checar mi salud, ¿por qué no hacerlo? En una de esas hasta salvo mi vida.