El autobús del arte

Foto: Enrique Castro

Morelia/Enrique Castro/acueductoonline

El fotógrafo italiano, Alessandro Parente baja de su autobús y saluda con gusto; se encuentra de paso, estacionado, en la capital michoacana, por el momento.
Su forma de viajar es el proyecto cultural «Gonzalo Guerrero El grillo», el cual es un autobús escolar adaptado para vivir en ahí.

Él viaja por México con su cámara de madera realizando fotografías en la técnica antigua llamada colodión húmedo y financiando su travesía por medio de talleres impartidos en los lugares que llega.

Foto: Enrique Castro

Y no es la primera vez que hace escala en Morelia; en esta última participó en el Encuentro Fotográfico de México, realizado en esta ciudad.

Además, estará impartiendo un taller de fabricación de cámaras fotográficas. Junto a él y desde Puebla suben y bajan tripulantes a su camión, entre ellos el fotógrafo mexicano Enrique Rashide, quien también hizo presencia en el evento de fotógrafos, igual, en un taller, pero sobre fotoperiodismo.

Foto: Enrique Castro

Alessandro saca su cámara y la coloca fuera del «grillobus» para retratarse, después platica sobre el taller que impartió:

«Es construcción de cámaras de largo formato que pueda tener uso de fotografía Estenopeica, película, colodión húmedo y va dirigido a gente que tenga una inquietud de conocer más allá de la fotografía digital”.

Foto: Enrique Castro

Un taller, añade, dirigido a los que tienen una buena manualidad y quiera aprender a hacer fuelles o parte por el estilo, amateurs de la fotografía que quieren empezar haciendo su cámara.

El de él es un método antiguo de hacer fotografía por medio de película o impresiones en vidrio y Alessandro viaja por comunidades para retratar personas por medio de esta técnica.
En ese mismo recorrido, enseña comparte cultura: «es un método que llevamos haciendo, sin duda alguna, por pasión.

Foto: Enrique Castro

Una pasión, suaviza emocionado, que incluye volver a trabajar en cuarto oscuro, hacer una foto única, y también hacer reportaje en esta técnica, algo diferente, como también lo es dar talleres y viajar en el «grillobus».

La forma de fotografiar va de la mano con su proyecto en el «grillobus», en este camión que ha recorrido más de dos tercios del país en tres años, gran parte de esto junto a su pareja Simona Fantuzzi.
«Es un experimento de vivir diferente, compartido. Todos los que entran (al autobús) dejan algo; así se va afinando un estilo de vida de diferente».

Cabe mencionar en los diferentes viajes se suben amigos, artistas, o personas que quieran hacer el viaje y dejar algo para este proyecto cultural.

Han viajado y dormido hasta 15 personas de un punto a otro, «no es un estilo hippie ni un bus de fiesta, es otra cosa…”.

El “grillobus” cuenta con, autosuficiencia eléctrica, baño seco, composta, ladrillos de basura, etc., asegura Alessandro y de igual forma regresa a la relación fotografía y vida que tiene:

«Gracias a los talleres se financia el proyecto, todos los que viajamos en el grillo lo hacemos, es una de las maneras que llevamos para financiar…

“El grillo es un contenedor de talleres, ahora nos enfocamos en al de la fotografía, antes de cocina e investigación culinaria, teatro, música, una colaboración entre varios artistas».
Con una sonrisa termina la charla, en el lugar donde se fabrican fotografías, en donde la cocina, las camas, el baño seco y la mesa para trabajar son parte de la imagen que se le hace al que retrata e imprime en vidrio.