El asesino silencioso

Imagen: Miguel Ángel Santos

Morelia, Mich./Xana Zamudio.- Entre los árboles asoleándose y la poca circulación habitual de autos y gente, se encuentran los caminos hacia la presa de Cointzio en Morelia, Michoacán, proveedora de agua de gran parte de la capital y que, además es rincón de familias y turistas que buscan refugiarse del bullicio urbano.


Una gran vista se asoma desde cualquier parada de la carretera. La combinación entre los azules y verdes que pintan el paisaje conmueven a cualquier espectador, sin sospechar que hay un verde lirio, un asesino silencioso, que se engrandece sin barullo.

Una máquina abandonada a las orillas de la presa, resalta entre el lirio seco y el que apenas va naciendo. Y, entre sus vidrios rotos y una palanca floja, se atestigua una paz sigilosa que se va filtrando entre la brisa de la tarde sobre las aguas de la presa.