Morelia/Julieta Coria
Respirar en la plaza Villalongín era una tarea muy sencilla, la vista a la plaza lucía desolada, una mañana nublada inundaba el ambiente en la ciudad, una manifestación estaba por iniciar, pero los protagonistas aún no aparecían en escena.
La protesta de Abogados y Policías era palpable, el aire podía quemar el interior, el sector jurista y policíaco empezaba a hacer presencia, no podía quedar indiferente al ‘la injusticia’ en Michoacán.

Fueron más de cincuenta personas que salieron para alzar la voz, contra la designación de un fiscal General de Michoacán a modo y de mejoras salariales al sector policiaco.
Ahí, en el jardín, se tendía sobre el césped verde, recién podado, el grupo de mujeres y hombres con pancartas entre sus manos con las leyendas que decían “No a la imposición del Fiscal General” y otras cartulinas con motivo de la protesta. Abogados alrededor, esperan el inicio de la manifestación, con una amena charla entre colegas.
La cita programada desde las 10:30 para salir a las 11:00 am, no tenía mucho movimiento, “somos bien poquitos” alguien dice entre el grupo.

Pasaban las once de la mañana, cuando empezaron a gritar ¡vámonos, vámonos! Se inició la marcha con destino al Congreso del Estado.
Son menos de cien comunicadores, que un poco temerosos, y un poco en desorden empiezan a acomodarse, la mayoría, vestidos de blanco y bien vestidos y la que más resuena es la de la presidente de la Asociación de Abogados, que encabeza los gritos y consignas.
La caminata fue sencilla, casi desapercibida por los morelianos con intervalos de silencio y consignas, los ojos se enrojecían, la ira recorría a los asistentes con un amargo vaivén. Esta marcha es el vaso derramado, el hartazgo de impunidad ‘a la michoacana’, como para recordarle al gobierno que algo no está bien, hay cientos de abogados que exigen transparencia y basta de corrupción.

Avanza la marcha, al frente una lona representativa, detrás los hombres levantando en mano cartulinas, y coreando los primeros gritos de protestas, no hay coordinación, pero poco a poco, hay un cierto grado de integración, pero siempre con una seriedad, en casi todos los rostros.
La marcha llegó al Congreso, ahí se incrementaron las misma protestas, que pasos atrás, apenas resonaban con algo de timidez, ya no, ya son más, los que alzan la voz. Escasos minutos frente al congreso, permanecía la marcha, gritando frente a la ‘casa del pueblo’, que es más de los diputados.

Una comisión pasa a entregar un pliego petitorio que habla en voz de policías estatales, quienes no reciben sus quincenas y los abogados buscando transparencia y justicia en la designación del Fiscal General en el Estado.





