Educación sexual, arma contra la trata

La sexualidad es  un don que tienes que aprender a recibir  y a hacerte consiente en ti mismo de eso para poder ofrecerlo al otro, de ahí que la educación sexual, sobre todo de los jóvenes ayudaría a evitar que sean víctimas de la prostitución y la trata de personas que son las nuevas formas de esclavitud.

Así lo señaló el arzobispo de Morelia Carlos Garfias Merlos, al precisar que si en las familias hubiera  acompañamiento de los hijos, si en las escuelas se educara sexualmente se podría contribuir a inhibir el delito de trata.

En su mensaje dominical, se refirió al Día Internacional contra la explotación sexual y el tráfico de mujeres, niñas y niños, respecto a lo que, manifestó, es alarmante el aumento  de éste ilícito que señaló es uno de los problemas políticos, sociales y económicos urgentes vinculados al proceso de globalización, el cual “representa una seria amenaza a la seguridad de cada nación y es una cuestión de justicia internacional urgente”.

Y es que, añadió,  los grupos delincuenciales captan a sus víctimas a través de anuncios falsos, con promesas de mejores condiciones de vida,  en tanto que tras ser enganchados, las víctimas sufren condiciones como privación de su libertad, violencia, abuso sexual, embarazos no deseados, abortos inseguros  y tratos crueles e inhumanos… que representan una afrenta a los valores.

“El alarmante aumento  de la trata de seres humanos es uno de los problemas políticos, sociales y económicos urgentes vinculados al proceso de globalización; representa una seria amenaza a la seguridad de cada nación y es una cuestión de justicia internacional urgente”, indicó el arzobispo.
“La  sexualidad es un don de Dios, no la concupiscencia humana o algo que se tiene que soportar como a veces se entiende”, apuntó.