Editorial. ¿Normalistas más que delincuentes?

Fotografía: ACG/archivo

Samuel Ponce Morales

1.- A estas alturas, para casi nadie queda duda que no se justifican las acciones de los normalistas que cometen retenciones o secuestran unidades vehiculares y, en algunos casos, saquean la mercancía que contienen, y menos que son literal y llanamente unos delincuentes.

2.- Y, como se sabe, pese a las reiteradas denuncias mayoritariamente de los empresarios, esos delincuentes gozan de fuero ante la negligencia burocrática o política de las autoridades correspondientes, encargadas de la procuración de justicia en territorio michoacano.

3.- Sin embargo, la aceptación de que el tipo de normalistas mencionados son solo delincuentes  queda corto, porque su actuar delictivo va más allá de lo común, pues se hace bajo una estructura organizativa que conlleva hasta la complicidad gubernamental, si algo parecida al crimen organizado.