
Samuel Ponce Morales
1.- Después de que la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordenó hacer la consulta antes del 1° de septiembre con la finalidad de que el municipio de Nahuatzen decida si sigue o no la ruta de Cherán en cuanto a autogobernarse, y de que, por su parte, la Sala Regional de Toluca del mismo órgano jurisdiccional anulara la elección de Ayuntamiento de esa demarcación, no cabe duda que la consulta del martes 28 se volvió de pronósticos reservados. Obviamente, ambas situaciones van de la mano, pues si gana el cambio de régimen, entonces más de alguno argumentará que ya no será necesario convocar a extraordinaria. Así de simple.
2.- La particularidad que siempre ha tenido Nahuatzen, es la identificación clara de sus grupos, ahora más visibles que en otro momento. Por un lado, los que se reconocen como indígenas, y que según las asambleas que han celebrado para designar a sus autoridades tradicionales (más allá de que haya dos consejos) no pasan de dos mil. Y por otro los ciudadanos que en la pasada elección votaron a favor de algún partido político y que fueron poco más de cuatro mil.
3.- La consulta está convocada para celebrar asambleas en la cabecera. Habrá que esperar la respuesta de los ciudadanos indígenas o no, así como esperar a ver qué dicen las Tenencias que, por lo demás, ya algunas se han blindado (Arantepacua, Comachuen y Sevina) demandando el ejercicio directo de su presupuesto, por aquello de que ganen unos u otros.




