Editorial. La inesperada muerte de Brandón


Acueducto | Samuel Ponce Morales

1.- Las tomas de las casetas de peajes en las principales autopistas michoacanas, desde la Siglo XXI hasta la del Occidente, parecen ser ya parte de la cotidianidad, sin que ningún tipo de autoridad logre desactivarlas, pasando del bloqueo de los inconformes antigubernamentales, a un «filtro» de un lento flujo vehicular, previo pago de una supuesta colaboración voluntaria.


2.- Sin embargo, en ese tipo de tomas ya se han suscitados trágicos accidentes, como el de junio del 2013 en la autopista del Siglo XXI, entre el tramo Pátzcuaro-Uruapan, en donde una pipa sin frenos arrolló y provocó la muerte de varios maestros llamados democráticos, quienes sostenían una toma en la caseta de cobro de San Ángel Zurumucapio.


3.- Y este fin de semana, el domingo, en la autopista de Occidente, menos de cien gentes tomaron la caseta de cobro de Zinapécuaro, sin conocer hasta el momento si pertenecían a una organización ni sus demandas, solicitando dinero a cambio del paso vehicular, solo que un auto particular se fue contra ellos y murió un joven de 24 años de edad, Brandón.


4.- Ese domingo, en la carretera Morelia-Pátzcuaro o viceversa, más allá del mediodía, menos de cincuenta presuntos estudiantes normalistas, como ya es costumbre, hicieron dos «filtros», uno en cada dirección, haciendo lentísimo el tráfico, si, solamente para recabar, por no decir mendigar, recursos económicos; ese día hubo saldo blanco, ese día.