Morelia/Samuel Ponce Morales
1.- En el fragor del combate de las autodefensas contra el crimen organizado, uno de los líderes emblemáticos de los civiles armados, respaldados por el gobierno federal, José Manuel Mireles desoyó la advertencia de que no avanzará más hacia el puerto de Lázaro Cárdenas, por eso, ciertamente con falsas pruebas, a excepción de la portación de armas, y fue aprehendido.
2.- Ese fue su primer error más visibles de Mireles, y un segundo se suscitó recientemente ante la extraña y nada estratégica incursión de militares y policías a Tepalcatepec, al convocar a sus ex compañeros de lucha a tomar las armas e impedir la invasión de la fuerza pública, bajo el argumento de ir tras un cargamento de armas y de drogas.
3.- No, no hay la certeza en el imaginario social de si era real o no el objetivo gubernamental, tampoco si los pobladores que impidieron el traslado a prisión de los detenidos por militares y policías son o no parte del crimen organizado, como indica la parte oficial, lo cierto es que Mireles mostró ingenuidad en su convocatoria abierta, más porque está en libertad condicional.





