Editorial: El Cardenal debe pedir perdón

Especial

Morelia/Samuel Ponce

1.- Primero los obispos michoacanos, a través de un documento, y lo cual obligó al gobernador Silvano Aureoles Conejo a sostener un encuentro en corto con ellos, luego directamente el Cardenal Alberto Suárez Inda, aunque vía un video, mostraron sus agudas preocupaciones por la inseguridad que vive el estado.
2.- Empero, en el segundo caso, el jerarca católico fue más específico, al menos públicamente, y sin demasiados elementos dio a conocer el secuestro o “levantamiento” de un párroco; hasta el momento, las investigaciones judiciales apunta no solo que no fue así, sino que el cura tenía una doble vida, aquella que denosta la propia Iglesia, la de gay.
3.- Ante tal situación, el Cardenal debería mostrar la humildad que dice pregonar, reconocer su error y pedir perdón por el mismo pero igual públicamente, al mismo tiempo ser justo y llevar a juicio ecleciástico al párroco por la falta cometida, y sobre todo seguir aprendiendo a dar el beneficio de la duda.