Editorial. El arbolito quemado

ACG

Samuel Ponce Morales

1.- En esta ocasión, el centro histórico de la capital michoacana fue burdamente decorado con toques navideños, más anglosajones que nada, sin el toque de tradiciones michoacanas.

2.- Y más allá de eso, el Ayuntamiento de Morelia hizo y aparte dio autorización a empresas y sindicatos para ese tipo de arreglos que resultaron burdos y dispersos, en su gran mayoría.

3.- Lo lamentable del caso es que, en esta ocasión, no se cuidó ni lo estético ni lo técnico en cada decorado, de ahí la quema de un arbolito puesto por una empresa de telefonía.